Tenerife Sur
SALVADOR BARNÉS *

Los más permisivos


4/ene/02 19:02 PM
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QUE SOMOS UN PAÍS de lo más permisivo en el mundo es toda una realidad, el español o no llega o se pasa, sólo hay que verlo en las zonas turísticas, es donde más se contempla la cantidad de «satélites» que pululan alrededor del turismo, la mayoría sin papeles y que tratan de superar su propia existencia haciendo difícil muchas veces la convivencia por la forma de proceder de algunas de estas personas. Lo damos por bueno, lo aceptamos, sólo decimos en tono jocoso que nos está invadiendo la inmigración, y aquí se acaba la preocupación, habrá que estudiar un poco más las declaraciones de la periodista y escritora italiana Sra. Falacci, cuando en unas declaraciones a la «BBC» de Londres y en la revista «TIMES» americana denunciaba que esto no era una cruzada como normalmente se entiende, sino que era igual, pero cambiando los términos, la «cruzada» del Islam frente al occidentalismo.

Aquí a esto le sumamos aparte de los sabidos islámicos, rumanos, colombianos, rusos, marroquíes, bosnios, etc., o sea una amalgama de inmigrantes que no se ve la forma en que van a tener las autoridades españolas para poder controlar lo que ya parece que es incontrolable. Empresarios desaprensivos que emplean a muchos de estos inmigrantes, negándoles los más elementales derechos humanos y que despistan a las inspecciones de trabajo, a la Seguridad Social, impuestos y toda una serie de requisitos que maquillan para su beneficio, perjudicando a todo un colectivo ciudadano, a la imagen que queremos dar en el turismo y en lo cívico para esa amplia galería de los países más desarrollados en los cuales nos contamos.

Mientras se tenga este caldo de cultivo «permisivo» de esos incontrolados empresarios que fomentan el oscurantismo ilegal de la inmigración, todo lo que se haga para erradicar la inseguridad en las zonas más relevantes de turismo será una pura comedia, se necesita tener más control de lo que tenemos y de lo que nos viene, esto que queremos aplicar es simplemente un calco de lo que en muchos países europeos hace muchas décadas que lo aplican, un visado de estancia, y que nosotros que somos los últimos que nos hemos subido al carro de las libertades, hemos llegado a pretender saber más que nadie sobre inmigración con leyes al respecto que más que luz aportan tinieblas.

Queremos que todos vivan y trabajen, pero con la legitimación que dan las leyes de este país, en este suelo ya estamos apiñaditos y por lo que vemos sin solución de estar más anchos, rompamos una lanza a favor de la sensatez y observemos este fenómeno que nos invade y que con suma complacencia vemos sin hacer otra cosa que mirarnos el ombligo para regocijo de los demás comuneros europeos.

* De ACPET

SALVADOR BARNÉS *