Internacional

EE.UU reanuda sus bombardeos mientras negocia la rendición del mulá Omar

Al menos 30 civiles podrían haber muerto durante un ataque de la aviación estadounidense contra varios reductos de resistencia de combatientes de Al Qaeda.

COLPISA, Kabul
5/ene/02 19:30 PM
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Los jefes tribales del sur de Afganistán intentaron ayer obtener la rendición del mulá Mohamed Omar, el jefe supremo de los talibanes, mientras la aviación norteamericana reanudaba sus ataques, interrumpidos durante una semana.

Al menos 30 civiles podrían haber muerto el jueves durante un bombardeo de EE.UU contra varios reductos de resistencia de combatientes de la red terrorista Al Qaeda, dirigida por Bin Laden, en el este de Afganistán, según la agencia Afghan Islamic Press (AIP), con sede en Pakistán. Los aviones estadounidenses volvieron ayer a bombardear este campamento.

Bin Laden y su protector, el "mulá" Omar, son los dos hombres más buscados por EE.UU en el marco de la investigación sobre los atentados del 11-S.

En EE.UU, el FBI prolongó el estado de alerta antiterrorista sobre el territorio norteamericano hasta el próximo 11 de marzo, a causa del "nivel aún elevado de informaciones sobre amenaza general".

Evitar un baño de sangre

La situación debería desbloquearse en los próximos días en la provincia de Helmand (sur de Afganistán), donde parece que el "mulá" Omar se esconde con sus partidarios entre las montañas, según un responsable de los servicios afganos de información, Nasratulá Nasrat.

Desde el pasado martes se lleva a cabo una "shura" (asamblea de notables locales) del sur para evitar un "baño de sangre", mientras las fuerzas afganas de la zona, ayudadas por miembros de las fuerzas especiales norteamericanas, rastrean la región de Bagran (sur de Afganistán) en busca de combatientes talibanes y de sus aliados de la red terrorista Al Qaeda.

Nasratulá Nasrat aseguró que un comandante talibán del sur del país, Abdul Ahad, se había comprometido a entregar al "mulá" Omar si cesaban los bombardeos aéreos. Nasrat señaló que el comandante Abdul Ahad disponía de entre mil y 1.500 combatientes, entre ellos milicianos talibanes y miembros de Al Qaeda.

"El comandante declaró que quiere que la cuestión se arregle mediante negociaciones y no a través de los combates", según la misma fuente. Nasrat añadió que estos combatientes se encuentran en las montañas del distrito de Bagran (Sur de Afganistán), y que con ellos estaría el mulá Omar.