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La inestabilidad se disipa con el paso de las HORAS

Las Islas amanecieron ayer cubiertas de un manto de polvo amarillo que lo colonizaba todo. Los efectos de la borrasca se dejaron sentir en el Archipiélago en forma de marejada, fuertes rachas de viento, nieve, lluvias y se espera que a partir de mañana comience a remitir el fenómeno.

EL DÍA, S/C de Tenerife
8/ene/02 19:35 PM
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Las Islas amanecieron ayer cubiertas de un manto amarillo que lo colonizaba todo.

La calima es un fenómeno caracterizado por un aumento considerable en el aire de las partículas de polvo en suspensión, circunstancia que provoca, entre otras consecuencias, disminución en la visibilidad y, en algunos casos, puede desencadenar problemas respiratorios de consideración, así como irritación de las mucosas.

La contaminación atmosférica se evaluaba ayer como alta en todas las Islas, debido a los valores de inmisión de partículas, una situación que, según las previsiones, tenderá a disminuir a partir de mañana, miércoles.

El estado de alerta que se declaró el sábado, fundamentado en la presencia de calima, acompañada por fuertes vientos y lluvia se mantenía vigente ayer en el Archipiélago, aunque ya estaba bastante disminuida su intensidad.

No obstante, desde la Dirección General de Salud Pública y la Dirección General de Seguridad y Emergencias del Gobierno canario se recomienda a la población seguir una serie de pautas de actuación dirigidas, sobre todo, a las personas sensibles, como es el caso de quienes padecen problemas respiratorios, además de niños y personas mayores.

El Norte

El temporal que ha azotado al Archipiélago este fin de semana ha quedado reducido en la zona Norte de Tenerife a una intensa calima que dificulta la visibilidad y causa problemas respiratorios a parte de la población.

El fuerte viento que sopló durante la noche del domingo ha ido remitiendo y el estado del mar también ha mejorado en las últimas horas.

Durante la noche del domingo, los bomberos del Consorcio del Norte tuvieron que intervenir por la caída de un árbol seco en la carretera del Botánico, a la altura de Los Rechazos, que produjo un accidente de tráfico que, afortunadamente, no deparó graves consecuencias.

Además, las fuertes rachas de viento afectaron a carteles de comercios y provocaron la caída de un arco de alumbrado de Navidad en La Orotava, concretamente en la calle Obispo Benítez de Lugo.

De otra parte, los puertos de la provincia de Las Palmas también se vieron afectados por el temporal y las grandes olas, en especial el de los Mármoles, en la Capital de Lanzarote, Arrecife, donde se desprendió una conducción de combustible de 50 metros, aunque no produjo contaminación alguna, y un coche sin ocupantes cayó al mar.

Además, el temporal dañó numerosos barcos abandonados o pendientes de pronunciamientos judiciales a los que se les soltaron las amarras, pero la situación está controlada, informó ayer la Autoridad Portuaria de Las Palmas.

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