Cultura y Espectáculos

EL DÍA concedió ayer sus PREMIOS a dos comunicadores y a un historiador de la Isla


EL DÍA, S/C de Tenerife
8/ene/02 19:48 PM
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Carlos M. Estefanía y Montserrat Lluis Serret, por sus respectivos artículos "Tender puentes hacia Cuba" y "Alunizaje en Canarias", fueron elegidos ayer ganadores ex aequo del XXXII Premio de Periodismo "Leoncio Rodríguez", mientras que Daniel García Pulido, por su acercamiento a la figura de Fernando Fernández de Lugo realizado bajo el título "¿Leyenda o realidad?", se hizo acreedor al XXIX Premio de Investigación Histórica "Antonio Rumeu de Armas". Los dos galardones son convocados por la empresa editora de EL DÍA, que en breve reproducirá los trabajos premiados. El jurado concedió ambas distinciones por unanimidad.

El texto del comunicador cubano Carlos Estefanía fue publicado el sábado 28 de julio de 2001 en el suplemento "La Prensa" de EL DÍA, donde también apareció (el 24 de febrero de 2001) la semblanza de Fernández de Lugo realizada por el historiador tinerfeño Daniel García Pulido. La periodista catalana divulgó su artículo a través del suplemento dominical "Panorama" de "El Correo", el 15 de abril del pasado año.

Gratísima noticia

Carlos M. Estefanía calificó de "gratísima noticia" la concesión del Premio "Leoncio Rodríguez", no sólo por el "prestigio del medio", sino porque "en cierto modo legitima mi trabajo periodístico".

A propósito de "Tender puentes hacia Cuba", su autor quiso "realizar un trabajo que influyera de forma constructiva en las relaciones canariocubanas e informará de la existencia, en Cuba, de una sociedad civil desconocida".

"El mundo opera con un paradigma antiguo: por un lado, el régimen castrista; por otro, el exilio cubano. Pero hay una alternativa, que es la que representa el verdadero estamento social de la Isla con el que es preciso conectar".

Desde Estocolmo, donde trabaja como delegado para Escandinavia de la Coordinadora Socialdemocrata Cubana, Estefanía exhortó a las autoridades canarias a seguir el ejemplo de Suecia y apoyar, al margen de la oficialidad, iniciativas como la Red de Bibliotecas Independientes y partidos liberales, "salidos del propio sistema, que camina hacia un postotalitarismo".

Una gran sorpresa

Con "gran sorpresa" acogió Montserrat Serret la concesión del "Leoncio Rodríguez" de Periodismo. Muy mesurada, declaró que para ella suponía una satisfacción "porque en esta profesión suelen llamarte sólo cuando te equivocas y en este caso puedes comprobar que hay gente que sabe valorar tu trabajo".

En "Alunizaje en Canarias", la periodista tarraconense, residente en Bilbao, narra de forma pormenorizada el programa de colaboración entre Rusia y la Consejería de Turismo del Gobierno Canario que permitió a los cosmonautas del país del Este seguir una terapia de recuperación en el Archipiélago.

Serret señala lo novedoso del plan, ya que "existen centros para preparar astronautas, pero no para recuperarlos" de sus viajes espaciales.

La periodista recuerda que "en Canarias se ha realizado una importante experiencia piloto en hoteles y hospitales". Las Islas - asegura - "eran el lugar idóneo, ya que reúnen dos virtudes: el buen clima (que ayuda a recuperar los tejidos cutáneos) y el agua marina, esencial en el servicio de talasoterapia".

Un auténtico lujo

Alegre y emocionado al recibir la noticia, Daniel García Pulido, autor del texto "¿Leyenda o realidad?", declaraba que "recibir este premio es un auténtico lujo", ya que "en el área de la investigación histórica Antonio Rumeu de Armas lo representa todo".

El título de su artículo alude a la leyenda según la cual la calle La Carrera de La Laguna está torcida en su tramo inicial por voluntad del Adelantado Alonso Fernández de Lugo, quien habría modificado el trazado de la vía para no ver el lugar en que había sido asesinado su hijo Fernando.

En su intento de esclarecer el misterio, García Pulido, quien desempeña tareas auxiliares en la Biblioteca de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de La Laguna, desvincula ambos hechos y niega que falleciese en África. En realidad - sostiene - , "Fernando vivió varios años más en La Laguna y fue muerto hacia 1520, en el callejón de San José, en el barrio de La Concepción".

García Pulido cree que sobre la figura no sólo de Fernando, sino de toda la familia del Adelantado, pesa un tabú histórico y echa en falta "un estudio ecuánime".

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