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LA MEDIA COLUMNA FRANCISCO AYALA

Los euros y los aprovechados


11/ene/02 20:50 PM
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LAS ORGANIZACIONES DE Consumidores y Usuarios de toda España ya vienen denunciando el latrocinio desde el mismo primero de enero en que comenzó el "reinado" del euro y la peseta inició su desaparición definitiva. Y es que en este país no tenemos arreglo. A pesar de las campañas, de las advertencias, de los intentos de concienciación de la gente, de los bancos, los comerciantes y de todos los que nos sacan las perras, se ha puesto en práctica el temible "redondeo" que, céntimo a céntimo, nos desmantela el bolsillo.

Me fío más de los venteros que de los "hiper" y de los grandes almacenes. El ventero, que ya es una especie en extinción, hace el hombre muchos números y nos entretiene bastante tiempo en las cuentas, pero no quiere robarnos. Los otros practican microrrobos que, sumados, llegan a bastante "macros". Y advierto al ingenuo lector que no se aventure por las tascas del campo, porque el mago sigue siendo mago, aunque se vista de seda. Tengo ante mí la cuenta que me pasaron el sábado, día 5, en una tasca, titulada "restaurante", de Ravelo (El Sauzal), yendo para allá, a la derecha. Cobraron por ocho papas arrugadas en un platito, casi 2 euros, o sea 333 pesetas; por media ración de cherne salado, malo y escaso, 5 71 euros, igual a 942 del ala; por una botella de agua vulgaris, 199 40 pesetas (1 20 euros); por un platito de los de taza de café con unos trocitos de queso corriente, 499 pesetas (2 40 euros); por dos platitos de escaldón (gofio con caldo), 1.001 pesetas (6 2 euros); por una ración de pulpo, 1.001 pesetas (6 2 euros) y por un litro de vino del país, 1.023 pesetas (6 15 euros).

Se ha publicado, por otro lado, el convenio suscrito entre CajaCanarias y los comerciantes, mediante el cual, la entidad financiera renuncia a cobrar un 25 por ciento en el pago por tarjeta de crédito. No sé si los demás bancos exigen esta cantidad o más o menos. Pero me parece una barbaridad que de cada cien mil pesetas que uno paga con tarjeta en un comercio, el comerciante sólo perciba, en la entidad de crédito, 75.000 pesetas. Ni sé si un comerciante puede soportar este descuento o nos aumenta la factura del género.

Uno no le desea mal alguno a los bancos, pero cuando lee en la Prensa y oye por la radio y la TV, que algunas entidades financieras van a perder en Argentina unos tres mil trescientos millones de euros, por lo bajo, con la devaluación del peso, la verdad, uno no lo siente del todo, por aquello de que los bancos, que según la conocida definición, son las entidades que nos conceden un crédito cuando demostramos que, prácticamente, no nos hace falta, también a nosotros nos ciscan todo lo que pueden. Y el que a hierro mata...

LA MEDIA COLUMNA FRANCISCO AYALA