Criterios
LA MIRADA PERPLEJA RODRIGO FIDEL RODRÍGUEZ BORGES

Adivinos


11/ene/02 20:50 PM
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EN EL SOPOR ESPESO del día de Año Nuevo rodé con el mando por los canales de televisión hasta que tropecé con tres emisoras locales distintas en las que tres individuos distintos ejercían el mismo oficio de adivino, ofreciendo sus predicciones a los que llamaban a un 906. Ya sé que los inicios de año despiertan nuestra curiosidad de saber qué nos espera, pero pensaba que esto de la adivinación estaba en franco retroceso. Vale, se ve que no, pero al menos podríamos exigirles un nivel. Quiere decirse que el deseo de conocer el futuro nos ha acompañado también en otras épocas, pero con más clase. Usted abre los libros proféticos y se nota enseguida una distinción. De acuerdo, puede que Jeremías o Ezequiel estuvieran un poco para allá, pero al menos no iban por los pueblos montando la timba con una baraja y docena y media de caracoles. Y hasta tenían su verbo florido porque aquellos hombres no se limitaban a decirte "vas a aprobar unas oposiciones a Correos", un suponer, sino que tiraban la labia y te soltaban, como Isaías: "sucederá que el monte de la casa de Yahveh será asentado en la cima de los montes", que vete tú a saber qué quería decir. Oscuro hasta decir basta, pero respetando la gramática. Y en la órbita pagana, véase el caso del emperador Juliano, conocido por el Apóstata. El hombre no iba a ningún sitio sin llevar pegada al culo su corte de arúspices y se negaba a iniciar una campaña militar o promulgar un edicto, en tanto los augurios no fueran favorables. Claro que aquellas técnicas de adivinación eran otra cosa: el augur escrutaba el canto de las aves, las observaba en vuelo, estudiaba la manera en que comían y analizaba sus entrañas. Que eso más que un pronóstico parece un documental de la 2. No como los adivinos de la tele, que se limitan a tirarle de la lengua al panoli para que corra el teléfono: si estás casado, te dicen que las cosas mejorarán en cuanto pases esa pequeña crisis y si eres soltero te prometen que pronto conocerás a alguien y que esa amistad puede llegar a algo más (o no). Si tienes trabajo pronosticarán que pronto serás fijo y si estás en paro te augurarán una oferta de empleo inmediata (de momento con contrato temporal). ¿Y de salud? Cuidado con la espalda (a ver quién es el guapo al que no le duele la espalda hoy en día). En fin, que harto de tener a Rappel en pantalla rodeado por una docena de teleoperadoras y vestido con una capita diseñada por el modisto de la Reina Madre, me puse a ver "El hombre que sabía demasiado", de Hitchcock, que es aquella en la que un hombre - James Stewart - no sabía que sabía demasiado, mientras que su mujer - Doris Day - no se entera de nada y se pasa media película cantando "¿Qué será, será?". Que es lo que digo yo.
LA MIRADA PERPLEJA RODRIGO FIDEL RODRÍGUEZ BORGES