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RAIMUNDO CABRERA PÉREZ DECANO EN FUNCIONES DE LA FACULTAD DE BIOLOGÍA

"Da la impresión de que estamos ante un intento de diluir responsabilidades"

El profesor titular de la ULL estima que los objetivos enumerados en el Pacto deberían estar "recogidos" en los programas de los responsables del área de cualquier grupo político.

EL DÍA, S/C de Tenerife
11/ene/02 19:42 PM
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Raimundo Cabrera, decano de Biología, asegura que al implicar a la sociedad en el Pacto, "al final nadie va a ser responsable de las cosas si van mal", y en cambio, "si van bien, sabemos quién va a asumir el mérito"

- ¿Cómo puede valorar el Pacto?

- Sería, en todo caso, una opinión desde fuera porque no he participado en la elaboración de este Pacto. No obstante, tengo una sensación contradictoria. Cuando uno analiza el documento en sí, pocas objeciones se pueden poner porque lo que hay es lógico. Cualquier programador de un grupo político debe poner casi todos los puntos que están recogidos en el documento. Sin embargo, me resulta difícil entender que se necesite de un pacto para intentar conseguir los distintos objetivos que se plantean en el documento.

- Estaríamos hablando de que tiene que ser una obligación.

- Claro, porque si se pone a mirar los puntos vería que es obligación del Gobierno hacerlo. No veo que sea necesario hacer un pacto que implique a toda la sociedad para que el Ejecutivo cumpla con eso. Me parece bien que se alcance el consenso de que es necesario mejorar la calidad. Lo triste es que a esta altura lleguemos a ese acuerdo. Eso es una misión básica de todos los implicados en la educación.

- ¿Se podría decir que el Pacto es un gesto político?

- No lo puedo asegurar porque desconozco los entresijos de cómo se elaboró. Me da más bien la impresión de que estamos ante una situación de intentar diluir las responsabilidades que tiene cada uno, es decir, las compartimos entre todos y al final nadie va a ser responsable de que las cosas vayan mal. Si van bien, sabemos quién va a asumir el mérito. No sé si algo de eso habrá, pero llama la atención de que muchos de los que lo firmaron muestren reticencias. Desconozco si ha existido un proceso de negociación antes y si hay estudios previos. Habrá que definir cuáles son los problemas que tiene el sistema educativo. Vamos a planificar acciones para luego corregirlas. Si no ha existido esa planificación previa, hacemos la declaración de intenciones de que todos queremos mejorar la calidad, pero sobre qué...

- El Contrato Programa es el encargado de cubrir el área de investigación. ¿Considera el mismo justito?

- No sólo de cara a la investigación. En mi opinión para la Universidad, el Contrato Programa no es justo, es insuficiente. Hablamos de calidad, que se investigue, que se dé una formación adecuada a los futuros profesionales, pero no existen unos medios mínimos. Realmente, las cantidades que están asignadas no da para mucho. En la Universidad de La Laguna nos estamos viendo con unos presupuestos muy limitados y, a pesar de eso, en unos estudios realizados el año pasado estábamos considerados como la séptima universidad española. A pesar de esos recursos limitados hay una educación de calidad y la Universidad funciona relativamente bien, aunque hay cosas que se podrían mejorar. El Contrato se ha incluido en el Pacto para no dejar fuera a la Universidad.

- Porque ya estaba firmado.

- Así es. No tiene nada que ver con el Pacto. Por lo tanto queda bonito y la Universidad, viendo los objetivos, no puede decir que no.

- ¿Es posible compaginar la docencia y la investigación?

- Sí, y un buen profesor universitario, normalmente, tiene acompañado el ser un buen investigador. No quiero decir que siempre sea así. Lo que sí es verdad es que eso requiere mucha voluntad por parte del profesorado. Una de las cosas que se nos achaca a los profesores universitarios es que por las horas que damos, bastante bien pagados estamos, pero no es lo mismo atender a los alumnos que se están preparando para tener una profesión, que nuestros niveles. Eso requiere un esfuerzo mayor con la preparación de las clases y, aparte de eso, hay que hacer una labor investigadora. Los profesores universitarios somos los colectivos de la Administración que más estamos evaluados. Ya no se trata de los famosos complementos retributivos. Cada vez que presentamos un proyecto se nos evalúa y se nos considera en función de esa evaluación y no sólo en agencias locales, sino en las nacionales. Nos están evaluando continuamente. Lo que no he visto reflejado es que aparte de las docencias normales de las titulaciones, hay un tercer ciclo. Y eso no es incompatible, pero sí requiere un mayor esfuerzo.

RAIMUNDO CABRERA PÉREZ DECANO EN FUNCIONES DE LA FACULTAD DE BIOLOGÍA