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Bilbao rozó ayer la tragedia

ETA siembra el caos y el terror en el centro de Bilbao al hacer explotar ayer al mediodía el primer coche bomba con objetivos indiscriminados en el País Vasco. El vehículo estalló cerca de El Corte Inglés y causó dos heridos leves y cuantiosos daños materiales.

COLPISA, Bilbao
13/ene/02 19:45 PM
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ETA llevó el terror al corazón de Bilbao, pero lo que pudo ser una masacre se saldó con tres heridos leves, aunque los daños fueron millonarios. Los terroristas colocaron un coche bomba, con entre 15 y 20 kilos de dinamita, en las proximidades de la Gran Vía bilbaína junto a los edificios del Banco de España, el BBVA y el Corte Inglés. El vehículo saltó por los aires a las 13:45, cuando miles de personas paseaban por la zona o hacían compras en el primer sábado de rebajas.

Era uno de esos días en que Bilbao está a rebosar de gente y, en especial, la Gran Vía, la arteria comercial por excelencia de la capital vizcaína y paseo preferida para muchos vecinos. El buen tiempo y el "derby" Athletic-Real Sociedad eran dos de los ingredientes para a reunir en la zona a una multitud.

ETA eligió este escenario para colocar el primer coche bomba de su historia contra objetivos indiscriminados en el País Vasco. Antes, perpetró atentados similares en Madrid y, sobre todo, está el recuerdo de la masacre de 1987 en Hipercor de Barcelona que causó 21 muertos.

Activación con retraso

Dos llamadas anónimas en nombre de ETA a las 13:15 alertaron de la colocación del coche bomba preparado para explotar en media hora en la confluencia de las calles Alameda de Mazarredo, Alameda de Urquijo y Gran Vía, al lado de los grandes almacenes, decenas de comercios y los dos bancos. Por razones aún no aclaradas, el explosivo se activó con un cuarto de hora de retraso y estalló a las 13,45.

Gracias a la rápida intervención de la Ertzaintza y Policía Municipal, que desalojaron gran parte del centro comercial, las tiendas y los bancos, las consecuencias del atentado fueron mínimas ya que se saldó con dos personas heridas leves por cascotes y cristales, que acudieron por su pie a un centro sanitario. La sensación de angustia y pánico fue total para miles de personas que se vieron atrapadas en los comercios en que efectuaban sus compras.

El coche bomba, un Renault-18 rojo con 15 ó 20 kilos de dinamita, estaba aparcado a medio centenar de metros de El Corte Inglés, atestado de gente. La detonación se escuchó en todo Bilbao y una densa humareda cubrió la zona, mientras las calles se poblaron de cristales, ventanas y hierros retorcidos. La violencia de la deflagración fue tal que un asiento del vehículo con el explosivo apareció en el techo de El Corte Inglés.

El coche empleado para el atentado fue robado a punta de pistola a primera hora de la mañana en la localidad vizcaína de Muskiz y su propietario, un varón de entre 50 y 60 años, atado a un árbol. El hombre fue localizado, aún maniatado, horas después en el barrio de El Cobarón, en la mismo pueblo de la zona limítrofe con Cantabria, con síntomas de nerviosismo pero en buen estado de salud.