Cultura y Espectáculos

Emotivo adiós al Nobel Camilo José Cela en su tierra natal

Cientos de personas dieron ayer el último adiós al escritor en su aldea natal de Iria Flavia, en la localidad coruñesa de Padrón, donde el Premio Nobel cumplió el último deseo de descansar para siempre bajo un olivo y junto a sus antepasados.

EFE, Iria Flavia (Padrón)
19/ene/02 19:49 PM
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Formaron parte de la comitiva la viuda del escritor, Marina Castaño, su hijo, Camilo Cela Conde, junto con numerosos vecinos de la villa y admiradores de todas partes de España, además de periodistas y personalidades del mundo de las letras.

El féretro fue acompañado hasta la colegiata de Santa María de Iria, donde se celebró el funeral, por la Real banda de gaitas de Ourense y un grupo de niños que portaban las coronas de flores enviadas en su honor.

La misa fue concelebrada por el padre Xosé Isorna, en representación del Arzobispado de Santiago, y por los párrocos de Padrón e Iria Flavia. Durante el funeral, el padre Isorna transmitió un mensaje de "consuelo, paz y esperanza" para los que hoy lloran la muerte "de esta gloria indiscutible de nuestra literatura hispana y gallega".

Isorna aseguró que el autor de "La familia de Pascual Duarte", la obra castellana más traducida después del Quijote, era vecino "de todo el universo, porque su nombre y su fama trascendían las fronteras de los cinco continentes".

En una iglesia abarrotada de gente, el sacerdote aseguró que el silencio de los asistentes al funeral ante el cuerpo insepulto de Cela, "tiene un valor religioso que se llama pena y consternación y que se trueca en una suerte de consuelo de Dios".

Al morir a sus 85 años, recordó, Cela pronunció unas "bellísimas palabras" en las que decía "qué bien que me estoy muriendo, pero no de vejez, sino de amor", algo que para el sacerdote significa "una suerte de morir en los brazos de Dios".