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Aznar no repetirá

El jefe del Gobierno reiteró ayer, durante el XIV Congreso Nacional del Partido Popular, que no volverá a concurrir en unas elecciones como candidato a la Presidencia, aunque sigue sin desvelar ninguna pista sobre la identidad de su sucesor.

27/ene/02 20:14 PM
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Ni uno solo de los asistentes al XIV Congreso del PP se atrevió a asegurar que la intensidad de los aplausos o los gestos de José María Aznar pueden facilitar datos o pistas sobre la sucesión del presidente del partido. Los gestos de Aznar fueron en cambio en dirección contraria a las expresiones de los compromisarios. El presidente del Gobierno apenas hizo un amago de ponerse en pie para felicitar con un breve abrazo a Rato al volver de la tribuna. Un gesto que contuvo a los restantes miembros del Comité Ejecutivo quienes, tras arrancar los aplausos de pie, cosa que hicieron durante varios segundos los delegados, volvieron a sentarse de inmediato. El responsable de Economía saludó con un brazo respondiendo con agradecimiento. Aznar cambió de actitud con el ex ministro y líder del partido en el País Vasco, Jaime Mayor Oreja, al que recibió de pie para fundirse con él en un cerrado abrazo. Desconcertados, los demás dirigentes optaron por imitar el gesto o quedarse sentados mientras aplaudían.

EFE, Madrid

El presidente del Gobierno, José María Aznar, reiteró ayer en el XIV Congreso del PP que no repetirá como candidato a la Presidencia del Gobierno ni del partido, pidió a los compromisarios que comprendan esta decisión aunque no la compartan y dijo que su actitud no responde a ningún "cálculo político".

Aznar, en su intervención en la que defendió la candidatura encabezada por él para la nueva dirección del partido, instó a que del XIV Congreso celebrado este fin de semana en Madrid quede el mensaje de metas ambiciosas para España y la existencia para lograrlas de un partido con garantías.

Aznar recordó que esta era la última vez que optaba a presidir el partido, momento en el que anunció que sería la última ("no habrá otra vez, esta es la última", aseguró) y dijo que si no podía pedir a los compromisarios que compartieran esa decisión, si les solicitaba que la comprendieran.

Visiblemente emocionado, reconoció que debía alguna explicación por esa decisión, que dijo que "no es fruto de ningún arrebato", "sino de una convicción profundamente arraigada y de una forma determinada de entender la política".

El presidente del partido dijo que es inevitable que algunos crean que actúa de acuerdo con determinados cálculos políticos, que tenga alguna carta guardada en la manga o que crea que España "se le ha quedado pequeña", pero dijo que mantener esa opinión es absurdo.

Al hilo de ello explicó que su actitud no responde a un "cálculo personal" actual como tampoco lo tuvo cuando abandonó la presidencia de Castilla y León para ser candidato a la Presidencia de Gobierno en 1989.

Añadió que son la prudencia y la responsabilidad quienes le llevan a tomar esas decisiones y "a cumplir - dijo - un compromiso con mi país, con mi partido y consigo mismo".

Aznar hizo hincapié en que no cree en la prolongación personalista de los liderazgos políticos y, por tanto, no piensa hacerlo ni engañar a los ciudadanos, porque considera que buscar excusas y no respetar la palabra es no tener convicciones.

Aunque señaló que en toda decisión hay riesgos y ventajas, en la suya cree que las últimas superan a los primeros y garantizó que en el partido hay personas con grandes cualidades de liderazgo y jóvenes muy capaces.

El presidente del Gobierno subrayó que el PP no puede ser un proyecto personal ni una agrupación al servicio de intereses particulares, ni una "máquina de poder", sino un buen instrumento al servicio del país.

Aznar, quien lamentó que el PP haya tenido que pagar tributos enormes como las víctimas del terrorismo, dijo que estos compañeros estarán presentes siempre en el corazón y en las iniciativas del partido.

Para el presidente del Gobierno, la celebración del XIV Congreso del PP cuando toca es síntoma de normalidad y fortaleza, recordó el Congreso de la refundación celebrado en Sevilla en 1990 y dijo que en estos doce años se han ido cumpliendo los objetivos fijados entonces.

Partido y país "serios"

Eso ha sido posible, a su juicio, porque el PP ha demostrado ser "un partido serio, con un proyecto serio para un país serio" y que le ha permitido llegar a ser "el mejor partido de España" y en el que se puede confiar. En el camino recorrido para ello lamentó que haya habido comportamientos de otras fuerzas políticas que llegaran a poner en duda la capacidad de gobernar del PP tras ganar las elecciones en 1996 en aplicación de una determinada existencia de "pedigrí democrático".