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Conduce bien por norma

El lunes pasado entró en vigor una ley que introduce importantes novedades y que ha suscitado reacciones encontradas entre los distintos profesionales del volante; pretende, en última instancia, alejar a España de los puestos de cabeza en accidentes.

27/ene/02 20:16 PM
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El lunes pasado entró en vigor la nueva Ley de Tráfico, una norma que modifica importantes aspectos de la vigente hasta aquel momento y que ha suscitado reacciones encontradas entre los distintos sectores profesionales relacionados con la carretera.

Para analizar la ley y las consecuencias de su aplicación, EL DÍA convocó a su última mesa de debate al subjefe provincial de Tráfico, Bernardo Martín; al jefe de la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife, Antonio Aguilar; al presidente de la Confederación Regional del Taxi, Marcial Mesa; al vocal de la Asociación Provincial de Autoescuelas Pedro Fuentes y al responsable de la Federación de Transportes de Intersindical Canaria, Virgilio Gómez.

¿Qué ha motivado la elaboración de la norma? Fundamentalmente, los cambios de los hábitos experimentados por la sociedad en los últimos años, lo que hacía necesario una ley adaptada a esa evolución y que, al mismo tiempo, introdujese por primera vez medidas reeducadoras.

Dentro de esa línea de modificación de las costumbres, ocupa un lugar preeminente el uso de los teléfonos móviles, que la nueva ley prohibe taxativamente cuando se conduce. Precisamente, el apartado de las comunicaciones es el que ha levantado más ampollas entre los profesionales de la carretera, como transportistas, conductores de guaguas o taxistas. Estos últimos, incluso, han remitido un escrito al Defensor del Pueblo quejándose de la ley y apuntando también una posible inconstitucionalidad.

Marcial Mesa, presidente de la Confederación Regional del Taxi, lamentó que la norma no haya hecho excepciones para estos profesionales y que, en cambio, el uso de emisoras sí se admita para las fuerzas de seguridad. Ante la entrada en vigor de la norma, se preguntó cómo debían actuar ahora mismo: si adquirían ya los dispositivos de manos libres o aguardaban al desarrollo reglamentario de la ley por si se llegara a establecer alguna reserva en su uso.

El portavoz de IC en materia de Transportes también coincidió con Mesa en otro asunto: en materia de sanciones, que pueden llevar aparejada la retirada del permiso de conducir, se trata por igual al particular que a los profesionales , aun cuando éstos últimos están en la carretera muchas más horas al día y, en lógica, tendrían más probabilidad de incurrir en infracciones. "El legislador vuelve a equivocarse al igualar en la conducción al particular y al profesional", aseguró Gómez, quien puntualizó que se está fallando desde la Administración en no potenciar la prioridad de los servicios públicos de transporte.

No estuvieron de acuerdo con esta apreciación el resto de los invitados al debate, que centraron sus argumentos en la misma profesionalidad de estos conductores, a los que se les supone especialmente preparados para ajustarse a las normas de circulación y con conocimientos actualizados sobre las eventuales modificaciones que se producen en las mismas.

Seguridad vial

Así, el subjefe de Tráfico, Bernardo Martín, señaló que la ley, que podría considerarse como dura, se justifica en la necesidad de garantizar la seguridad vial en un país, España, que está a la cabeza de Europa en accidentes de tráfico. Explicó que el profesional no queda desprotegido y justificó esta afirmación en datos que maneja la Dirección General de Tráfico: el número de infractores reincidentes no llega al cinco por ciento y entre ellos no se encuentran los profesionales de la carretera.

Pedro Fuentes, vocal de la Asociación Provincial de Autoescuelas, destacó que lo realmente importante de las modificaciones introducidas en la ley es que persiguen mejorar la seguridad vial y que cualquier esfuerzo que se realice en ese sentido debe tenerse en cuenta. Así, indicó que las autoescuelas estarán en plena disposición de la administración y los profesionales para facilitar esa labor.

Fuentes, que dijo en otro momento que algunas veces echa en falta la percepción del riesgo por parte de los mismo profesionales del volante, se mostró totalmente a favor de la norma, puesto que se adapta a los nuevos tiempos y tiene en cuenta el hecho básico de que cuando se conduce no se puede realizar otro tipo de actividad. También destacó que la puerta abierta en la ley a la reeducación puede ser al final más efectiva que la meramente sancionadora.

Desde el punto de vista de las policías locales, el jefe de este Cuerpo en Santa Cruz de Tenerife, Antonio Aguilar, estimó la nueva norma porque ha venido a arrojar algo de luz sobre determinados aspectos que no estaban claros, como los casos de inmovilización de los vehículos o la definición de los términos "parada" o "estacionamiento" (el primera sería cuando el conductor está dentro del vehículo y el segundo, cuando se ausenta).

La norma ha aclarado el panorama y para los agentes locales es una herramienta muy útil porque clarificará sus pautas de actuación".

En cualquier caso, muchos de los preceptos contenidos en la ley aprobada por el Congreso el pasado mes de noviembre y que entró en vigor el lunes precisarán de un desarrollo reglamentarios. Es el caso, por ejemplo, de los cursos de reciclaje que se han previsto para aquellos conductores que cometan infracciones y que pueden sustituir hasta el 30 por ciento del importe de la multa con esos cursos. También así pueden revocar la retirada definitiva del permiso por tres meses de sanción.

La forma y el lugar donde realizar ese curso no está determinada. Precisamente, las autoescuelas se han ofrecido a impartirlos. "Siempre hemos estado en esa línea y cuando alguien viene a uno de los centros para actualizar conocimientos sobre las normas ni se le cobra", subrayó el representante de las academias.

Descuentos

Las facilidades de pago de las multas, se permite hasta un 30 por ciento de descuento, ha sido también motivo de controversia. ¿Por qué? Porque el descuento puede hacerse efectivo en el momento de la denuncia o en la notificación posterior, pero siempre antes de que se dicte resolución sancionadora. Los críticos con la norma aseguran que esta vía recorta el derecho que tiene cualquier conductor y, en general, cualquier ciudadano a presentar recursos contra actos de la Administración.

También Virgilio Gómez introdujo en el debate el carácter lucrativo de las multas y señaló que, desde el punto de vista social, se aplican para todo el mundo igual. El subjefe de Tráfico indicó que lo ideal sería ir hacia un modelo que fijase la cuantía de las sanciones en función de la renta de las personas, como ocurre en algún país del norte europeo, pero que en España todavía se va con algún retraso en ese aspecto. "De todas maneras - enfatizó - , lo que recauda la DGT a nivel nacional por las multas no llega ni al 20 por ciento de su presupuesto".

El debate también giró en otro momento por los excesos de velocidad. La nueva norma clasifica como sanción "muy grave" el sobrepasar en más de un 50 por ciento la velocidad máxima autorizada, siempre que esto suponga haber superado, al menos, en 30 Km/h el límite máximo. Los defensores de la norma señalaron la conveniencia de estos preceptos y pusieron como ejemplo que, según esas consideraciones, una sanción "muy grave" sería circular por autopista a 180 Km/h o a 150 por carreteras limitadas a 100, con lo que la presumible dureza de la ley tampoco se puede argumentar de manera genérica.

No estuvo de acuerdo totalmente el representante de los taxistas, Marcial Mesa, quien puntualizó que ese porcentaje en vías urbanas hace que se considere como falta muy grave (a la tercera falta de este tipo en menos de dos años se retira definitivamente el carné) el hecho de conducir a 75 km /h para vías con un límite permitido de 50.

Sí hubo unanimidad, en cambio, para resaltar una de las grandes novedades de la ley, que hace referencia a los ciclistas, a los cuales protege enormemente en comparación con la normativa anterior.

Así, se les permite circular por los arcenes de las autovías y lo podrán hacer en grupo, en cuyo caso se les considera como una única unidad móvil a efectos de prioridad. En esta misma línea, también se recoge que para adelantar a un ciclista o a un grupo de ellos se deberá ocupar parte o la totalidad del carril contrario de la calzada, aun cuando esté prohibido el adelantamiento y siempre que se pueda efectuar la maniobra sin peligro.

Los ciclistas también podrán superar la velocidad máxima fijada para ellos (40 Km/h) en aquellos tramos en los que las circunstancias de la vía aconsejen circular a una velocidad superior, pudiendo ocupar, incluso, la parte derecha de la calzada que necesiten, especialmente en descensos prolongados con curvas.

Estas novedades fueron fruto en gran medida de la iniciativa de los equipos ciclistas profesionales para mejorar su seguridad en caso de entrenamientos.