Sucesos

Perecen ahogadas más de 600 personas tras explotar un polvorín en Nigeria


EFE, Nigeria
29/ene/02 9:33 AM
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Alrededor de 600 personas murieron a consecuencia del incendio ocurrido en la noche del domingo en un cuartel militar de Lagos, capital financiera de Nigeria y la ciudad más populosa del África subsahariana, donde el desastre sembró el pánico entre sus diez millones de habitantes.

Unas 580 víctimas habrían muerto ahogadas al precipitarse a un canal de agua cuando intentaban huir de las bolas de fuego y de las explosiones causadas por el siniestro, mientras que una veintena de personas perecieron calcinadas, señalaron testigos presenciales.

El conducto de agua está situado en el distrito de Isolo, en el suroeste de Lagos, próximo al acuartelamiento y al aeropuerto de la ciudad, donde las autoridades ordenaron la partida inmediata de todos los vuelos internacionales, lo que, sumado al retumbar de las explosiones, aumentó el miedo entre los viajeros.

Las llamas, que se apoderaron de la mayor parte de los edificios militares, ocasionaron la explosión de bombas de grueso calibre y de varios misiles que cayeron en áreas residenciales situadas hasta a 30 kilómetros de distancia.

Las explosiones, que se sucedieron hasta las primeras horas de la mañana, incendiaron edificios, rompieron los vidrios de todas las ventanas y "sacudían la tierra como si se tratara de un sismo", según residentes de las zonas aledañas al cuartel.

Varias dotaciones de bomberos, asistidas por militares y voluntarios civiles, trabajaron cerca de doce horas para apagar por completo el fuego en el cuartel, según las imágenes de la televisión nacional, que mostraron también como decenas de cadáveres eran extraídos del canal de Isolo.

Las autoridades locales no han podido determinar aun las causas del incendio, que destruyó una decena de fábricas en el área industrial de Ikeja donde se encuentra el destacamento militar, aunque confirmaron que hay abierta una "urgente investigación" ordenada por el Gobierno federal del país.

Huida despavorida

Al comenzar las explosiones, cientos de miles de personas huyeron de sus hogares despavoridas en busca de refugio, después de que se propagara el rumor de que se trataba de una intentona de golpe de Estado por parte del Ejército.

El presidente nigeriano, Olusegun Obasanjo, tuvo que salir al paso de los temores de la población en una intervención especial transmitida durante la madrugada por radio y televisión, en la que aseguró que las explosiones habían sido provocadas por un accidente, y no por una asonada militar.

Obasanjo, quien visitó a primera hora de la mañana la guarnición donde ocurrió el siniestro, ordenó de inmediato que se investigaran las causas que motivaron el incendio, descrito por fuentes castrenses como el "peor ocurrido en los últimos tiempos".

"Esto no ha sido causado por el Gobierno, sino por los militares", afirmó Tinubu ante una multitud de enojados vecinos en el área del canal donde se ahogó la mayoría de las víctimas de la catástrofe.

El gobernador, quien no explicó, sin embargo, las causas por las que responsabiliza a los militares, prometió que su Administración proveerá "ayuda inmediata para los damnificados" en el grave siniestro.

Antigua capital del país hasta que el Gobierno trasladó la sede del poder ejecutivo a Abuja, Lagos es la mayor ciudad de Nigeria y está situada a orillas del océano Atlántico, en el suroeste del país.

Bautizada con ese nombre por los primeros portugueses que navegaron las costas africanas en el siglo XV, Lagos está establecida sobre cuatro islas y zonas del continente, al que están unidas por puentes.