Gustavo Miguel decidió irse y fichar por el Móstoles. El carrilero derecho del CD Mensajero, que actuó durante 19 jornadas y con un buen rendimiento, acudió en la noche del pasado miércoles a la sede del club para comunicar a los directivos que quería la baja por razones personales y que no había negociación posible para cambiar de postura, solicitud que fue atendida de forma inmediata.
- ¿Por qué se va?
- Básicamente, por cuestiones personales, porque papá está enfermo.
- ¿Intentaron convencerle para que se quedara?
- Sí, me ofrecieron quedarme, pero la decisión ya estaba tomada.
- ¿Qué sensaciones se lleva del Mensajero y de La Palma?
- El tiempo que estuve en la Isla fue sensacional. La gente se comportó conmigo de forma extraordinaria. La Palma es preciosa y al Mensajero le deseo lo mejor.
- Ahora que está fuera, ¿piensa que esta plantilla cree todavía en la permanencia?
- Seguro. El ambiente es muy bueno y todos los jugadores están ilusionados en lograr la permanencia. Se está trabajando duro, no hay malas caras, e incluso yo también pienso que con suerte se puede evitar el descenso, aunque todos sabemos que no será sencillo. Hay que luchar a muerte para ello.
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