"Hay que plantearse objetivos utópicos para estar más cerca de ellos", explicó Adriana Fabiola Martín, decana de la facultad de Derecho de la ULL, acerca del Pacto.
- ¿Considera que el Pacto puede marcar un antes y un después de la enseñanza en Canarias?
- El Pacto se plantea un objetivo muy loable, que es responder a los retos de competitividad del siglo XXI y, además, mantener y desarrollar lo que es la sociedad del bienestar. Con ese horizonte se reconoce que la educación es un pilar fundamental. Es una inversión de futuro. Resulta ocioso reconocerlo y expresarlo con más rotundidad en el sentido de que en determinados sectores ésta es una realidad ya sabida. Esto por un lado, pero si, además, este acuerdo se suscribe con la voluntad expresada a través de los órganos democráticos de representación de que ese objetivo ha de conseguirse en la voluntad de alcanzar unos valores como la integración, la solidaridad, participación de los padres en el proceso educativo, el reconocimiento de la identidad canaria..., es más importante si cabe. Si ese objetivo inicial de alcanzar el bienestar se hace en el reconocimiento de esos valores, el resultado no puede ser más que expresar la satisfacción de que ese Pacto se haya firmado avalado por los sectores.
- ¿Y no cree que encierra objetivos cercanos a la utopía?
- El idealismo nos sirve - como dice Eduardo Galdeano - para avanzar. Hay que plantearse objetivos utópicos para estar más cerca de ellos y en la medida que se vayan consiguiendo hay que rogar esa utopía hacía objetivos más ideales. Ahora, el Pacto será efectivo en la medida en que se articule un plan de financiación que haga realidad esas acciones.
- Hace un mes la Consejería hizo pública la ficha financiera; sin embargo, ¿considera que no son suficientes los recursos que hay?
- Sí, pero en relación con la proyección que tiene el Pacto en materia universitaria. El acuerdo se traza una serie de objetivos en todos los niveles educativos y en materia de Universidad. Uno de ellos es el fortalecimiento y reconocimiento de las universidades públicas y, en ese sentido, creo que las instituciones canarias, sin perjuicio de que las universidades diversifiquen sus recursos, no deben desatender el papel fundamental que están llamadas a jugar a nivel social para que se consiga ese objetivo.
¿Cómo se consigue? Pues no solamente manteniendo la financiación de las instituciones públicas, sino aumentándola. De forma indefectible la Universidad, aunque incremente los recursos de otra fuente, también va a necesitar de las instituciones ese incremento. ¿Para qué? El Pacto tiene como objetivo la calidad como compromiso de todos. La ULL se tiene que mantener en buenos márgenes de calidad. El "ranking" que actualmente tiene hay que mantenerlo - tenemos que recordar que la ULL está entre las seis primeras universidades del país - y para ello las instituciones canarias tienen que aumentar la financiación que está situada en el 0,9 del PIB frente al 1,1 que supone la inversión que supone la media nacional o el 1,5 de la media europea.
"Incrementar la financiación"
- Y el Contrato Programa lo puede permitir.
- Efectivamente, en el cuatrienio 2001 - 04 se incrementa la financiación y esa línea se tiene que mantener y aumentar.
- ¿Qué echa de menos en el Pacto como profesional?
- En esta primera etapa de aplicación puedo hablar como profesional y madre. En realidad, como profesional diría que con los objetivos que se trazan en el propio Pacto me considero medianamente satisfecha y lo importante es que se materialice. Podríamos estar hablando de otros objetivos utópicos, pero tampoco tendrían mayor sentido si no se consigue la financiación. Las acciones, para ser una primera edición, se cumplen. Yo no le veo grandes carencias, como no sea la necesidad de implementar rápidamente las acciones previstas a través de la financiación necesaria.
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