A Nuestra Señora de Candelaria,
Patrona de Canarias, en su Fiesta.
Dilecta Virgen y Madre, yo quisiera estar contigo, y que Tu Candela, Cauce, no me remita al olvido, porque deseo acercarme y recibir de Tu Asilo el boato de Tu Alarde y el gozo de Tu Cariño. Y que con Tu Magia Plena, me convierta en peregrino, y pise sobre la arena de este Tu Solar Bendito, para que Tú con prudencia alumbres todo mi sino, pues seco estoy y Tu Siembra me daría sol y mimos. Pon en mi alma alegría y desecha mis pesares, Tú que vives en la orilla, hilvanada de Tus Mares, y haz que camine mi vida al son de Tus Voluntades, con el fuego de la dicha, que ilumina desbordante. Yo te ofrezco con mi canto, el pulsar de mi energía, el marinero entusiasmo de estar presente en la Isla, de este raído quebranto, reflejado en mis pupilas, pero con amor trenzado, en pos de Tus Maravillas. Y en Tu Fiesta, de rodillas, entre rezos y plegarias, deseo que Tus Consignas, alimenten mi sustancia y decoren mi visita. ¡Oh Virgen de Candelaria! con esta fe que aún anida y despierta anonadada.
Tú
A Maricarmen
de Sinando Kali
Manuel Cortés
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