YO YA NO SÉ si eso de las esperas se hizo con nosotros o fueron ellas quienes nos hicieron a base de mucha paciencia cuando acudíamos a su cita. Porque, veamos, ¿está, este que os escribe, hecho de ellas o es que de tanto estar a las mismas se transformó en su esencia?Esperar siempre ha sido un verbo muy bien conjugado prácticamente hablando. Puede decirse que desde que se nace uno está a la espera. A la espera de todo. A que vengan a atenderlo, a mimarlo, a darle calor. A todo. Se espera siempre. Desde entonces hasta la mayoría de edad, aunque nada más sea que a la hora de todos los días, a la misma hora, para esperar un nuevo día más. Así una y otra vez.
Nos hemos acostumbrado tanto a esta sujeción que nada nos lo impide. Ni la cola del autobús, ni la de la taquilla de cualquier espectáculo, pasando por la de la salida o la de entrada de las ingentes aglomeraciones. Ni la familiar del pan, ni la del banquete eucarístico, así como tampoco la del reparto gratuito de bonificaciones o regalos. "A ver, a la fila, pónganse en ella..." se nos suele aconsejar desde las altas esferas, a los que esperamos,... "Va a comenzar el reparto...". Y como bien mandados, fieles, nos hacemos a la situación y nos aprestamos a guardarla, a seguir el orden hasta que nos toque el turno.Ello nos sirve de entrenamiento para otras esperas, aunque estamos acostumbrados, hechos a la resignación, a que nos llegue el momento de recoger o alcanzar lo que sea, sin chistar, ordenadamente. Y, ahora pregunto, ¿de dónde nos vino tal resignación? Porque el carácter nuestro, tocado de cierto egoísmo, no es el más propio para esta sumisión. Sin embargo, aguardamos.
Esas largas colas ante los estadios de fútbol lo atestiguan. Esperamos, vaya si lo hacemos. Hasta pasarnos noches enteras. Somos de la espera. ¿Si será quizá porque la palabra se asemeja a la equivalencia de la esperanza? Sea como fuere, no hay quien me quite de la cabeza lo que propugné al principio: ¿fuimos nosotros o quién nos afilió a esta demostración de serenidad, de equilibrio y templanza que demostramos cuando hacemos "cola"?