Sucesos

Tres jóvenes armados con cuchillos atracan una sucursal del BBVA en Santa Cruz

Los asaltantes, con edades comprendidas entre los 20 y los 25 años, penetraron al grito de "esto es un atraco y no es ninguna broma". Tras golpear al cajero y encerrar a los cinco empleados en el despacho del director, tomaron unos 30 mil euros y huyeron.

2/feb/02 9:33 AM
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La clave, la filmación

Un hecho que posibilitaría la detención de los atracadores estaría en la filmación que se obtiene tras saltar las alarmas y que disparan las cintas de vídeo colocadas estratégicamente en distintos lugares del banco. El visionado de la película podría arrojar pistas sobre los autores. Es obligación de todas las entidades bancarias estar dotadas de este tipo de medidas de seguridad, así como de cajas con apertura retardada, hecho que es verificado con frecuencia por parte del grupo de seguridad privada del Cuerpo Nacional de Policía, que tras observar cualquier anomalía levanta un acta de infracción que remite a la Subdelegación de Gobierno.

EL DÍA, S/C de Tenerife

Tres individuos provistos de armas blancas asaltaron sobre las 14:05 horas de ayer la sucursal que el Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) tiene en la calle Santiago Beyro de la Capital tinerfeña, según pudo confirmar EL DÍA en fuentes policiales y por testigos presenciales.

Los atracadores, según fuentes oficiosas, podrían haberse apoderado de una cifra millonaria que señalan cercana a los 30 mil euros (unos cinco millones de pesetas), extremo éste que no se pudo confirmar con la entidad bancaria. Según estas fuentes, los atracadores contaban a su favor con el hecho de que es principio de mes, el viernes es día de pago y el encaje de caja suele ser mayor que el habitual para poder hacer frente a los numerosos pagos.

Los autores del hecho, tres individuos con edades comprendidas entre los 20 y 25 años, llevaban gorras, gafas de sol y una especie de abrigo, y penetraron en la entidad esgrimiendo los cuchillos entre las manos al tiempo que gritaban "esto es un atraco, no es broma". Una vez dentro del banco arrinconaron a los cinco empleados y mientras golpeaban al cajero, a quien empujaron contra la pared, encerraron a todos en el despacho del director. En esos momentos había en la oficina unos diez clientes. En un tiempo récord cogieron todo el dinero que hallaron y huyeron en el mismo turismo en el que habían llegado, un Mercedes de color negro que había sido sustraído por la mañana en el barrio de Añaza.

Los empleados hicieron saltar la alarma desde el despacho del director, lo que quedó reflejado en la central de seguridad que a su vez comunicó el incidente al Cuerpo Nacional de Policía, que desplazó una dotación que llegó unos quince minutos después.