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Gabinete de CRISIS ayer en El Mundialito

El primer entrenamiento de la plantilla del Tenerife tras la goleada que sufrió a manos del Barcelona incluyó más trabajo psicológico que físico. El 0 - 6 dejó al equipo sin autoestima y necesita recuperarla para salvarse.

JORNADA, S/C de Tenerife
4/feb/02 13:59 PM
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A pesar de perder por 0 - 6, la Liga no ha acabado para el Tenerife y, aún con el dolor latente de la derrota, los futbolistas blanquiazules acudieron en la mañana de ayer a las instalaciones de El Mundialito con la intención de hacer borrón y cuenta nueva y preparar el partido de este miércoles ante el Real Zaragoza.

No es fácil salir ileso de un varapalo como el del pasado sábado y los integrantes del plantel insular lo demostraron en el ejercicio dominical. Nada de bromas ni de risas. Todo fue preocupación y tristeza. El ambiente distendido que rodea habitualmente la rutina de trabajo no tuvo lugar. Y en medio del momento más bajo protagonizado por el Tenerife en la presente Liga (junto a la derrota ante Las Palmas), el director deportivo del club quiso estar cerca de los jugadores y el entrenador, y acudió al Complejo Federativo.

Felipe pide unión

Felipe Miñambres aprovechó para solicitar una mayor cohesión de la familia del representativo isleño. "Me entristece la desunión que hay en el entorno. Eso, en vez de ayudarnos nos va a perjudicar mucho y es una desigualdad que vamos a encontrar en relación a la mayoría de los equipos de Primera División. Si no somos capaces de estar juntos, vamos a tener dificultades. A partir de ahí, que cada uno elija lo que quiere hacer, si darnos la mano para colaborar o ponernos la pierna en la cabeza para hundirnos", comentó.

Sobre la continuidad del técnico Pepe Mel al frente del conjunto tinerfeño, apuntó que "la llegada de un nuevo entrenador a veces sale mal. Hay varios ejemplos que demuestran que no hace falta tomar medidas drásticas para que un proyecto evolucione". De sus palabras se entiende que Mel seguirá, al menos, hasta la cita del miércoles.

Además, Felipe opinó que "nos estamos centrando demasiado en un solo problema y creo que hay varios que nos hemos encontrado a lo largo del año. Espero es que estemos todos juntos para tratar de resolverlos. Al final habrá tiempo para buscar responsables, pero empezar a matarnos entre nosotros a mitad de camino nos perjudica".

A Federico Lussenhoff le dolió la actitud del público que asistió el pasado sábado al "Heliodoro Rodríguez López" para presenciar el Tenerife - Barcelona. "La mayor parte de la afición estuvo tan lamentable como el equipo. Nunca me pasó que mi propia hinchada, por más que fuera un desastre de partido, nos estuviera vacilando", señaló. Pero, al margen de las quejas procedentes de las gradas, el argentino dijo que "si no tenemos fuerzas, hay que sacarlas de donde sea, porque tenemos muy próximo otro partido importante. La salvación sigue estando a 4 puntos y si le ganamos al Zaragoza y al Sevilla podremos compensar lo mal que lo hicimos el sábado. Ahora es cuando tenemos que demostrar que este equipo tiene huevos".

Esteban Fuertes resumió el sentir de la plantilla blanquiazul con una frase: "No hay ánimos para nada". Ante este panorama, el delantero suramericano prefirió repartir las culpas entre todos. Al respecto, indicó que "el míster dice que es el responsable de esta situación, pero sabemos que los culpables en gran parte somos nosotros, los jugadores". El "Bichi" continuó diciendo que "si no hay fuerzas ahora para seguir adelante, hay que conseguirlas como sea, porque aún quedan 15 partidos y tenemos que borrar la mala imagen que dimos el sábado". Sobre el fútbol desplegado por el Tenerife ante el Barcelona, opinó que "corríamos para todos lados sin sentido. Se trabajó con un esquema y el rival utilizó otro diferente".

Bruno Marioni luchaba ayer contra el abatimiento mientras hablaba de no dejar de pensar en la permanencia. "Si bajamos los brazos quedando quince fechas, mereceríamos colgar las botas e irnos a casa. Por respeto a nosotros mismos y al club que nos contrató, debemos darlo todo e intentar hacerlo mejor. Quiero tomar esto como el peor partido de mi vida, archivarlo y pensar en el miércoles. El rumbo que debemos tomar es el que seguimos hasta la visita al Villarreal", manifestó. El delantero admitió sentirse "muy dolido, ya que nunca había perdido así, con un rival tan superior. Se dio todo, nosotros jugamos mal y ellos, muy bien". Por último, destacó que "más allá del técnico que tengamos, hay que intentar mejorar".