Sucesos

Un jubilado de banca, condenado a tres años y medio de prisión por apropiarse de 625 mil euros

Los hechos ocurrieron entre 1988 y 1995 cuando el acusado ostentaba cargos directivos en la entidad, llegando a reconocer, según la sentencia, que durante su gestión profesional cometió numerosas irregularidades que motivaron llamadas de atención e inspecciones bancarias.

EL DÍA, S/C de Tenerife
8/feb/02 9:33 AM
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La Sección Segunda de la Audiencia Provincial tinerfeña ha condenado a un jubilado de una entidad bancaria de la Capital al ser considerado autor de un delito continuado de apropiación indebida a tres años y seis meses de prisión menor, así como que abone al banco donde trabajó - entre 1988 a 1995 - 264.523,77 euros (44.013.052 pesetas) y a una clienta 82.815,13 (13.797.278 pesetas).

Según consta en la sentencia, "el acusado, que desde 1988 hasta el día 31 de octubre de 1995 trabajó como empleado de un banco, concretamente como director de la Agencia Urbana número 4 de Santa Cruz de Tenerife hasta 1990, desempeñó la función de gestor de empresa de dicha entidad financiera hasta 1992 y, finalmente, hasta su cese fue apoderado comercial de la agencia número 1. Durante todo este tiempo, el procesado, con intención de obtener un beneficio patrimonial ilícito, aprovechándose de sus funciones laborales dentro del banco, en distintas ocasiones recibió dinero en efectivo para formalizar contratos para la suscripción de fondos de inversión FIAMM o pagarés del Tesoro, operaciones que no se llegaron a constituir ni contabilizar en el banco y que carecían de soporte contable ni documental".

De esta forma obtuvo un total de 629 mil euros (104.767.128 pesetas) si se suman la cantidad que el inculpado dio a cuenta de la deuda contraída, la cifra que aportó el banco a sus clientes y la indemnización que deberá abonar a una de las clientas.

Asimismo, en otras ocasiones, el acusado utilizó su condición de apoderado e hizo suyas importantes cantidades de dinero contra saldos de clientes sin que constara la firma del cliente que justificara el desplazamiento patrimonial.

Fiscal y acusación

El Ministerio Fiscal calificó los hechos como constitutivos de un delito continuado de apropiación indebida solicitando que se impusiera al acusado una pena de seis años de prisión menor y que indemnice al banco en la cantidad que resulte entre lo ya abonado y lo que la entidad financiera dio a los perjudicados, e igualmente a una clienta que reclama 82.815 euros.

Por su parte, la acusación particular estimó que los hechos eran constitutivos de un delito continuado de falsedad en documento mercantil como medio para cometer un delito continuado de apropiación indebida, pidiendo para el acusado 16 años de prisión y una indemnización para la entidad bancaria 264.523 euros (44.013.052 pesetas).

En el texto legal se recoge que "de dicho delito es responsable el acusado cuya autoría resulta acreditada teniendo en cuenta que el propio acusado, el día 31 de octubre de 1995 y mediante carta manuscrita dirigida a la Dirección de Auditoría Interna del banco, de forma detallada relató todas y cada una de las operaciones que se describen tendente a obtener un beneficio económico ilícito. Igualmente, el acusado para satisfacer parte de las cantidades de las que se había apropiado y que fueron abonadas por la entidad bancaria a los perjudicados hizo un pago parcial de sus bienes por importe de 46.956.798, documentos que fueron reconocidos por el procesado en el juicio, si bien alegó que los otorgó coaccionado por directivos de la entidad". Finalmente, hay que resaltar que el procesado reconoció en la vista oral que durante su gestión profesional cometió numerosas irregularidades que motivaron llamadas de atención e inspecciones por parte del banco.