Actualidad

Doce mil turistas se quedaron sin guagua

Los visitantes, que compraron sus vacaciones en Tenerife con antelación, vieron atónitos cómo una huelga de conductores anulaba unas plazas contratadas y cuyos pagos habían sido ya repercutidos. "Algo que perjudicará la imagen de la Isla", lamentó el titular de Ashotel. El presidente del Cabildo, Ricardo Melchior, se sentará hoy con las partes en conflicto.

EL DÍA, S/C de Tenerife
13/feb/02 21:28 PM
Edición impresa

La huelga del transporte discrecional de viajeros de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, que ayer obligó a hacer reajustes en la organización del propio Coso del Carnaval, ha ofrecido "la mejor foto de la Isla a los destinos competidores, en un momento de horas bajas para el negocio turístico internacional".

Así lo señaló ayer el presidente de la Asociación Hotelera y Extrahotelera de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro (Ashotel), Pedro Luis Cobiella, que calificó de "estafa" que unos doce mil turistas, según sus cálculos iniciales, se quedaran ayer sin una guagua que habían pagado por adelantado para tener garantizado su traslado a la capital para disfrutar del Coso. Cobiella, que insistió en que las partes en conflicto deben alcanzar un acuerdo cuanto antes para no seguir erosionando el "buen nombre turístico" de la Isla, no ocultó su profunda decepción por la "escasa voluntad de diálogo" mostrada hasta el momento por los sindicatos convocantes: UGT, CC.OO e Intersindical Canaria.

En otro contexto, el concejal de Fiestas del Ayuntamiento de Santa Cruz, José Carlos Acha, reconoció que los organizadores del Coso negociaron hasta pocas horas antes del inicio del desfile los "últimos cabos" de un acuerdo con Titsa para garantizar un medio de transporte a los distintos grupos del Carnaval. Comentó con evidente satisfacción que, al final, sólo hubo cambios en el orden de salida de algunos grupos.

La huelga, que es indefinida y afecta sobre todo al transporte de turistas y escolares, comenzó a partir de las cero horas del martes y en ella participan 2.500 conductores del sector, que están dispuestos a paralizar esta actividad todos los martes y jueves, días de mayor movimiento de turistas en los dos aeropuertos.

Ante los graves "perjuicios" que esta decisión tiene para el conjunto de la economía de Tenerife y, por extensión, de Canarias, el presidente del Cabildo, Ricardo Melchior, ha aceptado intervenir hoy en una reunión con las partes en conflicto para intentar encontrar una fórmula de entendimiento que ponga fin a la huelga. Melchior, que admitió, a preguntas de este periódico, que a lo largo de todo el día de ayer estuvo en contacto con responsables de los sindicatos convocantes y de la patronal del transporte, mostró su esperanza en que hoy "podamos alcanzar un acuerdo".

Como ya informó EL DÍA, representantes sindicales y de la patronal de transporte discrecional de viajeros de la provincia tinerfeña negociaron el pasado lunes, por espacio de más de siete horas y con la mediación del director general de Transportes del Gobierno Canario, Francisco Zumaquero, un compromiso que permitiera desconvocar la huelga. Pero las posturas no se acercaron.

Las principales reivindicaciones de los sindicatos son un aumento del salario base mensual desde los aproximadamente 493 euros (unas 82 mil pesetas) por ocho horas de trabajo hasta los 853 euros (140 mil pesetas), "para no depender de las horas extraordinarias para obtener un sueldo digno". También demandan los sindicatos el mantenimiento de los pluses de convenio y transportes, por 204 euros (34 mil pesetas), hasta alcanzar un total mensual por pluses más salario de 1.045 euros (174 mil pesetas), en lugar de los 697 (116 mil pesetas) que perciben ahora.