Carnaval

Un Coso para televisión

El desfile se desarrolló por bloques. 19 murgas infantiles intervinieron juntas, así como la mayoría de las 10 comparsas, 6 agrupaciones musicales, 8 rondallas y 20 murgas adultas, junto a grupos coreográficos y vehículos engalanados.

EL DÍA, Santa Cruz de Tenerife
13/feb/02 21:29 PM
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La afilarmónica Ni Fú - Ni Fá inauguró en la tarde de ayer, con exquisita puntualidad, el Coso apoteosis del Carnaval que congregó a más de ciento cincuenta mil personas en la avenida de Anaga, una enorme pasarela sobre la que participaron la diecinueve murgas infantiles, diez comparsas, seis agrupaciones musicales, ocho rondallas, veinte murgas adultas, media docena de agrupaciones coreográficas, más de medio centenar de carrozas y coches engalanados, así como las cortes infantiles, adultas y de la tercera edad que se alternaron entre los colectivos oficiales. También ocupó un lugar de preferencia la expedición llegada de la Octava Isla.

El paseo festivo fue más oficial que nunca y se echó en falta la presencia de los miles de espontáneos que salpicaban de humor y diversión algunos de los paréntesis que quedaron desiertos ayer.

La apoteosis de la fiesta de la máscara comenzó a las 16:00 horas y se dividió en dos partes, resultando lenta en algunos momentos gracias al desinterés de algunos grupos participantes, más preocupados en cumplir que en divertir y transmitir entusiasmo al público. La primera parte, pensada y organizada para televisión, por lo que la organización limitó la participación en el desfile a los grupos oficiales, personajes habituales, reinas y participantes en los concursos de disfraces adultos e infantiles, mientras que los grupos de carnavaleros anónimos - no tan numeroso como en otras oportunidades - empezaron a cobrar protagonismo cuando ya el desfile tocaba a su fin. Es más, Fiestas estableció sus preferencias. Los primeros en desfilar, siguiendo los pasos de la murga decana del Carnaval, fueron los componentes de las agrupaciones críticas infantiles, que participaron casi de forma ininterrumpida en un solo bloque formado por las veinte formaciones. Detrás, la tarjeta de presentación más comercial y turística del Carnaval, comparsas y agrupaciones musicales que se daban la mano y parecían formar parte de un solo grupo multitudinario con tantas fantasías como grupos participantes. El interés de las comparsas por hacer su numerito para televisión motivó algunos vacíos y retrasos en un desfile que, por momentos, tuvo una marcha lenta.
Cuando ya había cortado las dos horas de retransmisión Televisión Española y, media hora más tarde, la Televisión Autonómica, hicieron acto de presencia las primeras murgas adultas, que habían estado esperando desde las dos de la tarde para salir al Coso.
En la salida se formó entonces un alboroto con seis murgas adultas y miembros de la organización por alterar el orden establecido para desfilar. Los murgueros pusieron buena cara para el gran público y desfilaron haciendo abanicos y círculos, lo que contribuyó a dar mayor espectacularidad a un Coso que concluyó después de tres horas de la mano de los coches engalanados y carrozas que salieron en maratón al final. A medio camino, las agrupaciones coreográficas, desangeladas y con una coreografía que llevaban solo en el nombre. Las adultas Caducos y Mamelucos fueron una de las últimas en desfilar en el Coso, así como las comparsas Brasileiros y Corumbá, que se ha convertido en un desfile casi protocolario para los grupos oficiales. La cabalgata de ayer fue demostración de la gran variedad y riqueza que distingue a los disfraces que se lucen en el Carnaval, a pesar del humor negro de quienes se vistieron de torres gemelas y parecían sortear una avioneta que pretendía chocarlas.