Santa Cruz de Tenerife

La reorganización del Ayuntamiento echa a andar un año después

La próxima sesión plenaria, que se celebrará el día 22 de febrero, dará el visto bueno al nuevo reparto de competencias en el grupo de gobierno, un hecho crucial para poder aprobar los Presupuestos de este año, que han sufrido retrasos.

IGNACIO MARTÍN, S/C de Tenerife
13/feb/02 21:29 PM
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Un año ha tardado el Ayuntamiento de Santa Cruz en llenar de contenido su proceso de reorganización administrativa, el nuevo reparto de competencias que dio sus primeros pasos con un decreto del alcalde, Miguel Zerolo, firmado el 6 de febrero de 2001, y cuyo resultado obtendrá el visto bueno en el próximo pleno de la Corporación, que se celebrará el 22 de febrero.

Sin grandes sorpresas de última hora, los responsables municipales han tenido que apurar el paso en los últimos meses, acuciados por la necesidad de aprobar unos Presupuestos, los de 2002, cuya aprobación ha sido retrasada una y otra vez a la espera de que quedara listo el nuevo sistema y fueran establecidas las prioridades de cada uno de los nuevos cinco "barones" del Ayuntamiento: José Alberto Díaz - Estébanez, Rosario Pino, Norberto Plasencia, Basilio Franco y Emilio Atiénzar.

Penas y alegrías

El decreto del alcalde, que preparó el camino a la reestructuración, trajo consigo penas para algunos y alegrías para otros. El entonces concejal de Fiestas, Dámaso Arteaga, pasó a ocuparse de los asuntos de Recursos Humanos. Juan Antonio Rodríguez Lorenzo fue relevado de Tráfico y Seguridad Ciudadana para encargarse del Organismo Autónomo de Cultura, mientras que José Carlos Acha pasó de esta última área a Fiestas.

Entre los que ganarán con el cambio figuran cinco ediles que quedan situados a la cabeza de la pirámide ejecutiva del Ayuntamiento, sólo por debajo del primer teniente de alcalde, Manuel Parejo, "cerebro gris" de la operación, y del propio Zerolo.

Los responsables municipales admiten que la actual estructura organizativa presenta varias disfunciones, entre las que destacan las palabras malditas: dispersión y descoordinación, debidas a un número excesivo de departamentos y diferencias entre los organismos autónomos y las sociedades municipales y las distintas áreas de gestión.

Centralización

El nuevo sistema centraliza la gestión en cinco "macroconcejalías" o sectores.

Servicios Personales tendrá como misión asegurar la unidad en la gestión administrativa, así como una buena prestación de los servicios de carácter general. Dependerán de ella el área económica, la unidad informática, la Tesorería o la Secretaría General.

Servicios Personales se encargará de todo lo relacionado con la integración social y el bienestar y en ella están encuadradas las competencias de Asuntos Sociales, Concejalía de la Mujer, Juventud y los Organismos Autónomos de Cultura, Deportes, Fiestas y Actividades Recreativas.

Servicios Territoriales se quedará con la "joya de la corona". La Gerencia de Urbanismo y Viviendas Municipales quedarán, de esta forma, bajo el mando de Norberto Plasencia, que pierde parte de sus funciones en Infraestructura en beneficio de Calidad Ambiental, Seguridad y Servicios Públicos, que englobará también las funciones sanitarias y a la Policía Local.

Por último, Promoción Económica, a cargo de Emilio Atiénzar, se encargará de la Sociedad de Desarrollo, Turismo y Oficina de Información al Consumidor.