Tenerife Sur

Sanidad se compromete a estudiar el efecto en la salud de las antenas de Guía

Un grupo de vecinos mantuvo un encuentro con el consejero Rafael Díaz y le expusieron gráficamente dónde se hallan las estructuras y en qué calles se han registrado los casos de enfermedades graves supuestamente relacionadas con las radiaciones.

EL DÍA, Guía de Isora
14/feb/02 19:04 PM
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Representantes de los vecinos del casco urbano de Guía de Isora mantuvieron recientemente una reunión con el consejero de Sanidad del Gobierno de Canarias, Rafael Díaz, a quien le entregaron más de un millar de firmas exigiendo que se cambie la actual ubicación de las tres antenas de telefonía móvil, al encontrarse en el centro del pueblo, formando un triángulo, separadas una de otra por algo más de 200 metros. Díaz se comprometió a realizar un estudio epidemiológico y a mostrar el resultado a los vecinos supuestamente afectados.

Fuentes de los residentes en el casco señalan que al consejero se le expuso gráficamente la ubicación de las citadas antenas y de los casos de enfermedades graves (algunas personas ya han fallecido) que se han producido en los últimos años en las vías que presuntamente están bajo los efectos del haz de emisión y que muchos ciudadanos atribuyen a la presencia de las estructuras de telefonía móvil.

En casas particulares

Los portavoces vecinales preguntaron que cómo es posible que se hable de prohibición para colocarlas en hospitales, colegios y otros centros públicos y "que nosotros nos tengamos que quedar así, porque las que nos afectan están en casas particulares".

Algunos residentes en el casco de Guía no comparten la opinión del alcalde, el socialista Pedro Martín Domínguez, cuando explica la necesidad de retirarlas por motivos paisajísticos y no tiene en cuenta argumentos sanitarios.

Tampoco en el campo

Los representantes de los ciudadanos tampoco están de acuerdo con que dichas antenas sean colocadas en las torres de iluminación del campo de fútbol, ya que dichas instalaciones las utilizan muchos niños a lo largo de la semana y, además, en las inmediaciones del recinto deportivo también viven muchos vecinos.

Los vecinos afectados por la situación insisten en que deben instalarse donde no haya viviendas, es decir, fuera del pueblo.