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Cáritas asegura que las nuevas formas de pobreza desbordan la atención pública

Cáritas Diocesana de Tenerife, en su análisis sobre la realidad de los "sin techo", advierte de que en una sociedad cada vez más capitalista, la desigual distribución de la riqueza está generando alarmantes bolsas de exclusión social, de personas que no cuentan con una atención específica.

EL DÍA, S/C de Tenerife
16/feb/02 21:30 PM
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El fenómeno de los "sin techo" no puede reducirse ya al simple indicador de alguien con falta de vivienda. Existen problemas añadidos que imposibilitan a estas personas un desarrollo personal y social que desemboque en una vida autónoma. Por lo tanto, el colectivo se inscribe en una problemática más amplia: la exclusión social.

En una sociedad cambiante, señalada por la globalización y cada vez más capitalista, la desigual distribución de la riqueza es generadora de esa exclusión social. El número de pobres aumenta y con este incremento surgen nuevas formas de pobreza.

En este sentido, Cáritas Diocesana de Tenerife señala que debe superarse el estereotipo del "sin hogar tradicional" y reconocer los nuevos perfiles: varones y mujeres drogodependientes; jóvenes con problemas familiares; mujeres víctimas de malos tratos; inmigrantes extranjeros, así como un aumento considerable de los mayores de 65 años.

Ante esta realidad, "las políticas sociales actuales no están dando respuestas adecuadas, porque no fueron concebidas para abordar problemáticas y sectores de población tan heterogéneos".

Cáritas constata que a sus servicios acuden personas que perciben las Ayudas económicas básicas o Pensiones no contributivas de invalidez o de jubilación, pero "ante el mal hacer de las administraciones nos encontramos con un panorama desolador. Estas personas malgastan su dinero, no lo administran o bien son víctimas de robos. El resultado es que no se está cumpliendo con el fin último de estas pagas, que es cubrir las necesidades básicas, con lo que las pagas no dan autonomía e incluso potencian las situaciones de exclusión.

¿Qué problemas se encuentran estas personas para lograr integrarse? Muchas no cuentan con su grupo de referencia, la familia, y esto, unido a su desarraigo, provoca soledad y rechazo.

Tan limitadas condiciones de vida provocan una merma evidente de la salud, ya sea física o psíquica. Los "sin techo", al carecer de domicilio fijo, son atendidos como desplazados, limitándose la atención a la emergencia.

Además, el actual sistema de Salud Pública queda muy al margen a la hora de intervenir sobre problemáticas como la drogodependencia o las enfermedades mentales.

Con respecto a la formación laboral, la situación ha empeorado. Los "sin techo" carecen de cualificación y el empleo, cada vez más precario e inestable, los arroja de nuevo a la marginalidad.