LA TRAMITACIÓN DE la nueva fiscalidad canaria, conocida con el nombre de AIEM ("Arbitrio sobre las Importaciones y Entregas de Mercancías en las Islas Canarias»), se encontró con dificultades inesperadas en el último Pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo el pasado martes 5 de febrero. A petición de la Comisión de Política Regional, competente para el fondo, la Conferencia de presidentes de grupos políticos autorizó su tramitación directa ante el Pleno sin informe y sin debate, eliminando así, en principio, toda posibilidad de discusión parlamentaria, no sólo en la comisión de fondo, sino también en otras cinco comisiones que habían manifestado interés en emitir opiniones. Desde luego, no sería posible discutir el asunto en el Pleno ni presentar enmiendas sobre aspectos particulares.
Este procedimiento era una novedad con respecto a Canarias y, en general, con respecto al conjunto de las regiones ultraperiféricas. Los debates, en comisiones y en pleno, han servido hasta la fecha para "educar" a la opinión pública europea sobre los problemas de nuestras regiones y nuestras posiciones habían salido reforzadas después de este tipo de debates. Participé a mis colegas de otros grupos políticos y al propio Gobierno Canario mis dudas sobre este procedimiento, pero me encontré con la opinión unánime de los responsables de que el retraso del expediente AIEM aconsejaba ir por la vía más rápida posible. Desistí, por tanto, de esta primera idea mía. La sorpresa la dieron 32 diputados británicos conservadores, del Grupo denominado "Partido Popular Europeo - Demócratas Europeos", es decir, del mismo Grupo político al que están adscritos los diputados españoles que apoyan a nuestro actual Gobierno, que pidieron la devolución del tema a Comisión. De conformidad con el Reglamento interno del Parlamento, esa solicitud produce el efecto de la devolución automática, que dará origen a debates y enmiendas en seis comisiones parlamentarias y en el Pleno del Parlamento. El resultado inmediato es un retraso de la aprobación del AIEM por el Consejo de la Unión Europea. Además, resulta imprevisible saber en este momento las dificultades que pueda plantear el trámite parlamentario. Los diputados conservadores británicos alegaban que el AIEM imponía dificultades a la venta en Canarias de tabaco fabricado fuera de las Islas. Recordemos el reciente cierre en la Isla de La Palma de labores de tabaco vinculadas al Reino Unido.
La razón de ser del régimen especial canario es la defensa de ciertas producciones industriales que no pueden competir con la fabricación masiva de productos por empresas multinacionales o, simplemente, nacionales, de productos que nos llegan más baratos a las Islas desde el exterior, a pesar de los costes de transporte. A la inversa, la colocación de productos canarios en el continente europeo resulta casi imposible, ya que a los costes de transporte se añaden otros resultantes de la escasa dimensión y capitalización de lsa empresas canarias, del alto coste de la mano de obra y de otros inconvenientes como la escasez de suelo y la falta de agua. El régimen del AIEM, que sucede al APIM aunque aumentando sus tipos, permite fijar una fiscalidad más alta para los productos importados que para que se producen en Canarias. Aunque la lista de productos sometidos al AIEM es muy reducida, los importadores de esos productos en Canarias y los fabricantes de los mismos fuera de Canarias alegan que el nuevo AIEM produce efectos inflacionistas e impide la libre competencia de sus productos en el mercado canario. Aparte de los tabaqueros, fabricantes de licores, de cementos y de ciertos productos textiles han manifestado igualmente su oposición a los nuevos tipos.
En el Parlamento de Canarias, el nuevo AIEM cuenta con el apoyo de todas las fuerzas políticas. Los parlamentarios europeos vinculados a Canarias hemos de tener en cuenta esta unanimidad local, pero tendremos que justificar en el Parlamento Europeo las razones de la nueva fiscalidad. El debate en el Parlamento Europeo reflejará, sin duda, las discusiones que han empezado a tener lugar en Canarias. Aunque el Parlamento no tiene facultad decisoria en este ámbito, hasta la fecha el Consejo y la Comisión han prestado atención a lo que el Parlamento ha resuelto en este tipo de cuestiones. La apertura del debate en el Parlamento Europeo habrá de ser seguido, así, con interés, en nuestro Archipiélago.
* Diputado al Parlamento Europeo, PSOE
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD