La Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) recibió en la madrugada de ayer su "bautismo de fuego" al ser objeto del primer ataque desde su llegada a Kabul, el pasado 22 de diciembre. Un francotirador no identificado disparó contra un puesto de observación del segundo batallón del regimiento británico de paracaidistas, según informó en rueda de prensa el jefe de personal de la ISAF, coronel Richard Barrons, quien precisó que las tropas británicas hallaron posteriormente un muerto y cinco heridos en las inmediaciones y que no hubo víctimas que lamentar entre los observadores.
Tras el ataque, las tropas británicas respondieron a los disparos. El personal del puesto de observación fue inmediatamente evacuado, según Barrons. Los atacantes se dieron a la fuga en un automóvil, según el coronel, quien añadió que, con las primeras luces del día, los soldados de la ISAF se trasladaron al lugar del que partió el ataque, donde encontraron un automóvil acribillado a balazos y, en una casa situada en las inmediaciones, hallaron un muerto y cinco heridos, que fueron detenidos y trasladados a un hospital. El portavoz no quiso precisar las causas de la muerte del fallecido.
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