El alcalde de Garachico, Ramón Miranda (CC), considera que, sin una adecuada y urgente inyección económica, la mancomunidad de servicios Daute-Isla Baja corre el riesgo de desaparecer, destruyendo así los puestos de trabajo creados desde su constitución, hace ahora tres años.
Miranda realiza estas manifestaciones cuando asume la presidencia del órgano por un año, cargo ocupado hasta ahora por los alcaldes de Buenavista y Los Silos. El máximo mandatario garachiquense señala que, en el caso de su municipio, se han de cubrir certificaciones de obras ejecutadas durante el año pasado por valor de 120 mil euros, más otros 48 mil por el REF como consecuencia del despoblamiento local. Esto, unido a los gastos de los ayuntamientos de la zona por la declaración de la comarca como de acción especial, hace que se complique la financiación de mancomunidades de este tipo, que en este caso se encarga del servicio de recogida de residuos sólidos.
A su juicio, y descartada la subida de impuestos como solución por la baja renta per cápita y el elevado número de pensionistas, se necesita con celeridad una mayor inversión en la zona, para lo que hará todos los esfuerzos posibles durante su año al frente de la presidencia.
Mejoras salariales
Miranda considera justa la reivindicación de los trabajadores de la empresa que suministra el servicio, que exigen mejoras salariales. Asegura que por parte de los gobernantes se ha hecho hasta ahora "un gran esfuerzo, por lo que todo se resume en gastos y más gastos" cuando, por otro lado, se han ido reduciendo los ingresos. Además, resalta que los consistorios de la Isla Baja también aportan partidas para la Escuela de Música y el servicio de agua.
El nuevo presidente cree que, pese a todo, aún es posible el acuerdo con los trabajadores, aunque teme que no se pueda ir mucho más allá y, "por desgracia", se ponga en peligro los empleos existentes.
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