Desde su nacimiento, a comienzos del siglo XX, y hasta 1970, el barrio conocido como Las Fuentes, en el municipio de Guía de Isora, acogió hasta 34 familias que representaron una población cercana a las 200 almas. Hoy, sin embargo, su imagen es la de un lugar fantasma, despoblado.
Los habitantes de este idílico paraje no pudieron resistir las carencias de servicios públicos más esenciales y se vieron abocados, muy a su pesar, a un particular éxodo. Detrás quedaron las ricas tierras de labor, la herencia antigua de las casas de barro, sillar y teja, y, también, las promesas incumplidas. Nunca se construyó la tan ansiada pista - carretera que debía comunicar a estos vecinos con Tejina de Guía; ni se levantó la escuela que tanto demandaron los padres para instruir a una treintena de pequeños; ni tampoco se instaló la línea telefónica... Aún permanece erguida, en lo alto de la montaña, la capilla con su plaza, acaso aguardando a que vuelvan a sonar pronto los sones de su fiesta, la de San José.
Este caserío, situado a mil metros de altura sobre el nivel del mar, toma su nombre de los tiempos en que proveía con agua de sus fuentes naturales a buena parte del municipio, cuando no existían alumbramientos de galerías. Todavía a la entrada del barrio permanece un depósito como testigo de aquella época .
Sus gentes se dedicaron tradicionalmente a la agricultura de subsistencia y a la ganadería de pastoreo, tal es así que este lugar era conocido como "La Lacena de Guía", debido a que en épocas de acusadas hambrunas acudían hasta allí los habitantes de otros barrios y hasta de la propia capital del municipio para adquirir artículos de primera necesidad como papas, cereales, hortalizas, higos, queso... También se significó como zona de trueque, siendo frecuente el intercambio con los pescadores de Playa de San Juan que canjeaban sus capturas por productos de cosecha.
Los fuenteros de hoy han intentado volver a cultivar las huertas, a la siembra y al cuidado de los árboles, pero la infernal vía bloquea sus deseos. Y se pierde todo, hasta una forma de vida.
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