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Patronal y sindicatos siguen sin encontrar una salida al conflicto

Los empresarios analizaron una propuesta que dicen que les fue remitida por los trabajadores, según la cual TITSA se haría cargo de plantillas y de empresas. La condición es que no se despida a un solo conductor.

EL DÍA, S/C de Tenerife
18/feb/02 21:31 PM
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Los sindicatos y la patronal del transporte discrecional de viajeros continúan sin encontrar una solución que dé salida al conflicto que vive el sector.

Mientras los empresarios se reunían el sábado para discutir la propuesta remitida por los trabajadores, éstos aguardaron una llamada al diálogo que no se produjo.

Ignacio de la Paz, presidente de la Asociación de Empresarios del Transporte (AET), explicó a EL DÍA que "la última propuesta que nos hizo llegar el sindicato, como plataforma de su convenio, supone el incremento de los salarios en un 90 por ciento, algo imposible de aceptar".

Sin embargo, señaló que el delegado sindical, Domingo Borges Quintero, les comentó que existía "un preacuerdo con el Cabildo y con Titsa, según el cual, ésta podría acoger a los trabajadores del sector y también asumir nuestras empresas".

Ante tal anuncio, Ignacio de la Paz comentó que los empresarios se reunieron el sábado para discutir el ofrecimiento: "Intentamos contactar con representantes del Cabildo y TITSA para ratificar la realidad de la propuesta, pero fue imposible. Al final acordamos que, de ser cierta, uno de los requisitos imprescindibles para aceptarla, antes de peritar el valor de nuestras empresas, sería que esta medida no supusiera el despido de ningún trabajador del sector".

Por su parte, el delegado provincial del Transporte de UGT, Domingo Borges Quintero, comentó que la opción de que TITSA se hiciera cargo del servicio discrecional y de los colegios no concertados fue una opción "transitoria" que se barajó para amortiguar los efectos de la huelga.

"Ahora bien, si TITSA emplea a los trabajadores del sector, estupendo, aunque no creo que sea una alternativa viable en estos momentos".

En su opinión, "la solución no es sencilla. No se trata de firmar ahora para dentro de un año encontrarnos con los mismos problemas".

Admite que "el nerviosismo entre los trabajadores es tremendo" y, en este sentido, explicó que "el golpe de efecto que se intentó buscar con la implantación de los servicios mínimos sólo ha conseguido crispar los ánimos".

Los representantes sindicales estuvieron esperando el fin de semana una llamada al diálogo que no se produjo y, a propósito, ironizaba Domingo Borges diciendo que "seguro que mañana (por hoy) nos convocan a una reunión".