Sucesos

Mueren 400 personas abrasadas al incendiarse un tren en Egipto

Los investigadores creen que el fuego se declaró por culpa de uno de los hornillos que los pasajeros encienden para calentar comida. Se necesitarán varios días para conocer el número exacto de víctimas.

EFE/COLPISA, El Cairo
21/feb/02 9:34 AM
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La última cifra oficial de víctimas mortales, según fuentes del Ministerio de Interior egipcio, asciende a 400 y podría aumentar, porque todavía no han concluido las labores de rescate de los cuerpos apresados en el interior de los vagones.

Según las primeras pesquisas, el fuego se habría desatado por una imprudencia humana en el interior de uno de los vagones del tren y propagado rápidamente a los coches aledaños, que en cuestión de minutos se convirtieron en una "prisión en llamas".

Diversas fuentes indican que el tren, integrado por 17 vagones de segunda y tercera clase, viajaba con casi el doble de los pasajeros que podía admitir. El primer ministro egipcio, Atef Ebeid, quien se desplazó al lugar del siniestro, relató que el incendio fue provocado por una persona que encendió un infiernillo de gas para calentar comida.

Uno de los testigos declaró a la televisión estatal que la causa había sido un cortocircuito, pero Ebeid desestimó que se debiera a un fallo mecánico, a una negligencia o a un atentado terrorista.

En una rueda de prensa en el hospital de la ciudad de Ayyat, adonde fueron trasladados la mayoría de los 75 heridos, Ebeid indicó que "la necesidad más perentoria ahora es conocer el número exacto de víctimas y proceder a su total identificación".

"Nada más conocerse la noticia, un equipo médico especial, integrado por 45 personas, fue enviado al lugar de los hechos, donde siguen su trabajo", explicó Ebeid.

Un miembro de la Gobernación de la provincia de Giza, Abdel Abdelaziz, dijo a los periodistas que "las operaciones de rescate siguen adelante. Necesitaremos dos o tres días para conocer el número total de víctimas y la verdadera causa del accidente". Cuando el incendio se propagó muchos de los viajeros trataron de huir arrojándose por las ventanas.

"La luz se fue y se convirtió en un túnel de la muerte. La gente gritaba y había mucho humo", dijo un superviviente.