Criterios

CARTAS AL DIRECTOR


23/feb/02 20:53 PM
Edición impresa
El uniforme escolar
Es muy recomendable que los colegios de primera enseñanza adopten el uniforme; sale más económico e iguala de aspecto a todos los niños y niñas, si el colegio es mixto. Y si hay alguna "Fátima", que quiere ponerse un pañuelo, que se lo ponga, pero con el uniforme del colegio... y yo pregunto, y los niños "Mojamed" ¿qué se ponen para seguir la tradición? ¿O lo tradicional es sólo cosa de féminas? De verdad que admiro la flexibilidad de las autoridades de educación de nuestro país, ante este caso absurdo.Pero mantengamos la fiesta en paz, y termino con un refrán que mi abuela materna, que fue maestra, decía a sus alumnos: "Donde fueres haz lo que vieres".
L

M.D.M.

Con Javier Clemente llega la esperanza

Esta sorprendente y gran noticia de la contratación de Javier Clemente como entrenador de nuestro Club llena de ilusión los corazones vinculados con el fútbol de mantener la categoría que actualmente poseemos en la 1ª-A. Muy pocos aficionados - incluso este servidor de cuantos lectores pierden su tiempo con mi colaboración - imaginaron la presencia de Clemente en este equipo actualmente condenado al descenso a 2ª-A. Se comentaron en radio y Prensa deportiva varios nombres de entrenadores, algunos conocidos y otros ignorados, que no despertaron la posibilidad de nuestra permanencia en su actual categoría.

Javier Clemente es un entrenador con gran historia futbolística, bien conocido por la afición tinerfeña. Mi desconocimiento ignora las circunstancias de no haber sido contratado al comienzo de temporada, cuando era imprescindible contar con un técnico de acreditada experiencia, teniendo en cuenta la difícil y complicada permanencia en la división de honor. Pero el aforismo dice "que nunca es tarde si la dicha es buena"; y todavía - por suerte - queda una docena de partidos, donde puede ser posible recuperar la puntuación imprescindible para evitar el descenso. Tal como escribe mi gran amigo periodista Ventura González, "el camino es ser positivos y tratar de que ese cambio opere el resultado que se necesita". Ha dicho una verdad como un templo.

Mantuve una constante esperanza en el ya retirado Pepe Mel, al cual le remití dos de mis colaboraciones, indicándole la ausencia de cierto orden en las jugadas, y marginar con demasiada permanencia a uno de los mejores centrocampistas del equipo como es Hugo Morales. Dentro de la plantilla existe más de una docena de jugadores capaces de formar un conjunto de superior categoría que la existente en la actualidad. Generalmente, se mantuvo el mismo esquema de juego y del conjunto de futbolistas, siendo sorprendentes las victorias sobre el Deportivo de La Coruña en nuestro estadio, y la del Athlétic de Bilbao en su propio campo, y el empate con el actual líder el Valencia, buena actuación frente al Madrid en casa, ante el Celta también se obtiene un empate de mala suerte, y otros tan buenos, regulares, pero mayoritariamente pésimos.

Desde el momento en que me enteré por "Antena 3" del fichaje de Javier Clemente, renació la ilusión de que nos salvaremos del descenso. En estos difíciles momentos, nada es tan positivo como su gran experiencia de entrenador, y aunque desconozca con detalle la calidad y comportamiento de los jugadores, él conoce muy bien la manera de averiguar las condiciones positivas y negativas de cada uno. Su primera decisión será organizar un partido, alineando en cada banda los jugadores de la plantilla durante los 90 minutos, incluyendo a los marginados del 22. De tal partido, tengo la esperanza en que elegirá a su futuro y definitivo equipo, para escapar del pozo donde caen los tres equipos que descienden a 2ª-A.L

W.H. Pulido

La pensión de viudedad: ¿cuál debe ser su futuro?

Se aproxima la renovación del Pacto de Toledo, por el que se marcan claves para el funcionamiento y regulación de las pensiones y, coincidiendo con esta circunstancia, en las últimas semanas, los distintos tipos de prestaciones de la Seguridad Social han estado continuamente, por uno u otro motivo, en los medios de comunicación.

Una de estas pensiones es la de viudedad. Esta es normalmente noticia por lo escaso de su importe, y recientemente por la ampliación de los supuestos en los que es posible tener derecho a ella. ¿Pero cuál debe ser el futuro de esta prestación? Con un sistema de Seguridad Social continuamente en crisis, que frente a la insistencia del Gobierno sobre la sostenibilidad del sistema, en las últimas fechas ha visto sobre él las incertidumbres provocadas por las advertencias sobre su mantenimiento, por parte de la Unión Europea.

A día de hoy, la pensión de viudedad se puede decir que es un anacronismo, en muchos casos sin sentido, además de ser la única prestación que se concede "a discreción".

Antes de entrar en la explicación del párrafo anterior, démosle un repaso al resto de las prestaciones. En el caso de las incapacidades permanentes, éstas tienen cuatro grados, dependiendo su importe de las limitaciones que se presentan para el trabajo: I.P. Parcial, un pago único de 24 mensualidades; I.P. Total para la profesión habitual, un 55% de la base reguladora, más un 20% si se está parado a partir de los 55 años y, además, posibilita trabajar en actividades para las que no se está incapacitado; I.P. Absoluta, el 100% de la base reguladora, al estar el trabajador incapacitado para todo trabajo; Gran Invalidez, 150% de la base reguladora, al precisar de una persona que asista al incapacitado.

En el caso de la pensión de jubilación, el importe de ésta depende de los años cotizados, a partir de 15 años se cobra el 55% de la base reguladora, incrementándose este porcentaje un 2% por cada año cotizado, hasta llegar al 100% a partir de los 35 años cotizados.

Siendo el caso más extremo, es de las pensiones no contributivas y los complementos a mínimos de las contributivas. Dos prestaciones económicas para las que es preciso justificar, anualmente, el nivel de ingresos para poder percibirlas. Dejando de tener derecho a ellas si se supera el límite de ingresos fijado cada año.

Volviendo a la pensión de viudedad. Ésta se concede con la misma proporción a todos los beneficiarios, indistintamente de su situación personal, ya que en su origen la prestación de viudedad, que era únicamente para la esposa del difunto, nunca para el esposo, punto éste que fue reformado hace unos años. La pensión de viudedad parte de la idea de que la mujer no deja de ser una propiedad del marido, sin derecho ni posibilidad de trabajo, estando capacitada únicamente para las tareas domésticas, como si fuera una pieza más del menaje de hogar, una propiedad del marido. En consecuencia, cuando éste faltaba, había que prestarle una asistencia económica, no a costa de sus cotizaciones y su trabajo, sino del de su marido difunto. Era, en esencia, una prestación no contributiva, a la que se tenía derecho mientras existieran las circunstancias que las había provocado, la falta de un marido que sostuviera económicamente a la desvalida mujer.L

José Hernández

(Graduado Social)