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MENSAJE EVANGÉLICO MANUEL SEGURA, S.J.

La educación del siglo XXI


23/feb/02 20:53 PM
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TODOS LOS CONSEJOS Escolares autonómicos se están preparando para un encuentro sobre la educación en el siglo XXI, que tendrá lugar en mayo en Asturias. Pensar en la educación del futuro es de sabios, pues como dijo el gran Makarenko, "si ustedes quieren hacer una Pedagogía de hoy, la vida se les adelantará y les saldrá una Pedagogía de ayer". Sí, hay que esforzarse por pensar en la educación de mañana, aun sabiendo que es difícil y arriesgado.

Pensando en el mañana, a partir de hoy, creo que hay consenso universal en que el "ideal" que está moviendo la complejísima máquina de las grandes sociedades industriales es el Consumismo. No sólo es ideal de los ricos desarrollados, también los pobres subdesarrollados luchan, emigran, se esfuerzan, por conseguir un nivel parecido de consumo. El ansia de felicidad, que mueve al hombre desde que comenzó a caminar en dos patas sobre esta tierra, ahora se ha concretado en tener. Tener dinero para poder tener una buena casa, un buen coche, unos buenos electrodomésticos, hacer buenos viajes, dar buenos estudios a los hijos y dejarles una buena herencia material. Tener para ser felices. Si no somos felices, no es porque nos falte amor, serenidad, fe, paz interior y armonía con la naturaleza, sino porque nos falta dinero para comprar lo que queremos.

Pensando en el mañana, a partir de hoy, creo que también hay consenso universal en que las grandes amenazas que se ciernen sobre la humanidad son el Armamentismo y la Destrucción de la naturaleza. La carrera de armamentos se ha convertido en pieza importantísima de la producción industrial y del comercio internacional. Por eso hay que seguir produciendo armas, cada vez más sofisticadas y más caras, hay que seguir vendiéndolas a todos (aunque los países pobres se queden sin comer por pagarlas) y hay que crear guerras de vez en cuando, para utilizarlas y reemplazarlas por otras nuevas.

La destrucción de la naturaleza, la tala de los grandes bosques, la contaminación de mares y ríos, los cambios climáticos por la desaparición de la capa de ozono y del efecto invernadero, es la otra gran amenaza. Amenaza que ya es realidad y que se puede convertir en catástrofe.

Lo que es evidente es que esos tres fenómenos, el consumismo, el armamentismo y la destrucción de nuestro planeta, están íntimamente entrelazados y, al menos por ahora, son inseparables. Si queremos consumir sin medida, tenemos que esquilmar la naturaleza. Si queremos que los ricos seamos cada vez más ricos, los pobres serán cada vez más pobres y habrá que mantenerlos a raya con las armas, con guerras contra ellos o fomentando guerras de pobres contra pobres.

Pero dada nuestra hipocresía, hablamos de paz, hablamos de ecologismo, y al mismo tiempo seguimos fomentando el consumo hasta el paroxismo. Creo que ésa puede ser una de las grandes claves de la educación del futuro. Si queremos una naturaleza sana y queremos la paz, tendremos que acostumbrarnos a vivir más austeramente. Hay para todos, pero no hay para lujos. "Predicar" ahora austeridad parece locura, pero es lo único coherente. ¡Qué gran reto para la educación del futuro!

MENSAJE EVANGÉLICO MANUEL SEGURA, S.J.