Vivir

Combinado de soluciones ¡MARCHANDO!

Las alternativas al consumo de alcohol en la
vía pública por parte de los jóvenes son diversas y
no hay una única respuesta válida; la educación y
las medidas coercitivas deben complementarse con
una oferta de ocio diferente y atractiva.


24/feb/02 21:36 PM
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Un congreso sobre "Jóvenes, noches y alcohol" celebrado la semana pasada en Madrid ha avivado el debate sobre lo que se ha venido denominando el "botellón", es decir, el consumo de alcohol en la calle. De ese foro surgieron algunas iniciativas, como la prohibición del mismo botellón, la elevación de la edad mínima para beber a los 18 años y la implantación de asignaturas en la Educación Secundaria. Medidas éstas, sin embargo, que ya están contenidas en leyes canarias, pero cuyo cumplimiento no parece ser el idóneo. Precisamente para debatir sobre el "botellón" EL DÍA sentó en torno a su última mesa de debate al juez de vigilancia penitenciaria y hasta este mismo jueves juez interino de menores, Juan Manuel Fernández del Torco; al director general de Atención a las Drogodependencias del Gobierno de Canarias, Rafael de Saja; al concejal de Juventud del Ayuntamiento de Santa Cruz, Jeremías Rivero; al secretario insular de las Juventudes Socialistas, Sergio Abreu; el miembro del Sindicato de Estudiantes Canarios (SEC) Emiliano Oliva y José Santana, presidente de la Federación Canaria de Ocio (Fecao).

Los invitados coincidieron en que el solo hecho de que se produzca el debate sobre el consumo de alcohol entre los jóvenes ya es positivo, si bien recordaron que el "botellón" tiene más de una década de "vida" y hasta este momento no se había hablado tanto de ello.

Fernández del Torco indicó que los menores son, como cualquier otro ciudadano, sujetos de derecho y que se trata de buscar el equilibrio entre el ejercicio de esos derechos y su protección. En cualquier caso, recordó que Canarias tiene dos leyes aprobadas, la del Menor y la de las Drogodependencias, donde queda regulada toda esta materia. Aseguró que se trata de exigir a los empresarios el cumplimiento de la ley y a la administración pública, que a veces actúa como empresario público, que evite actuaciones que subliminalmente inciten al consumo. También consideró que existe una evidente responsabilidad por parte de los padres y propuso que fueran sancionados por "falta de diligencia en la custodia" en el caso de que la policía detectara la presencia de menores con síntomas de embriaguez deambulando por las calles. Sobre la implantación de asignaturas indicó que no le parecía una mala medida, fundamentalmente porque el índice de alcohol juvenil es bastante alto y habría que tomar iniciativas que entronquen con la educación.

Rafael de Saja, por su parte, indicó que sobre el "botellón" confluyen dos problemas, uno de orden público y otro relacionado con la salud, por lo que pidió una clara diferenciación entre ambos, para no solaparlos ni tampoco dar soluciones intercambiadas a cada uno de esos mismos problemas.

Oportunidad

El director general de Atención a las Drogodependencias, quien también calificó el debate abierto como muy oportuno, destacó que la sociedad en su conjunto se manifiesta muy preocupada por la generalización del uso de las drogas. En todo caso y a pesar de insistir en que en materia de prevención nunca sobra nada, De Saja se mostró escéptico sobre la vía del ocio alternativo como única solución al problema del consumo de alcohol entre los jóvenes. De Saja ilustró su reflexión con un pequeño esquema con el que indicó que los jóvenes que practican el "botellón" son un minoría con respecto al conjunto de este sector de población y que las medidas de ocio alternativo difícilmente sacarían a esos menores de ese círculo, sino que, en todo caso, llamarían la atención de aquéllos que suelen estar en casa a esas horas.

De Saja subrayó que no se debe poner el peso sobre la culpa, sino sobre los que tienen que poner las soluciones. "La oportunidad de resolver la cuestión está en las administraciones públicas y la conexión entre escuela-ocio-cultura y deportes. Sobre las asignaturas, el director general recordó que la Logse ya establece como asignatura transversal la educación para la salud. La regulación existente actualmente en Canarias con la Ley del Menor y la de las Drogodependencias es suficiente, a su juicio.

Jeremías Rivero, concejal de Juventud del Ayuntamiento capitalino, recordó que la moda del botellón viene de lejos, pero que no todos los jóvenes beben alcohol sin moderación. El edil santacrucero explicó que hay varios pilares básicos sobre los que deben girar el cambio de mentalidad y que son los padres y los centros de enseñanza, la administración pública y la social, entendiendo por ésta última la red de ONG y colectivos sociales, y los propios jóvenes.

El edil indicó que el joven puede ser de edades diferentes y que, en muchas ocasiones, los que consumen alcohol en la vía pública no se pueden considerar como tales.

Sergio Abreu, secretario insular de las Juventudes Socialistas, se mostró extrañado por el rebrote de la discusión y destacó que en más de diez años no se ha hecho nada al respecto. Bastaría el cumplimiento de las leyes que están en vigor para acabar con este problema, según dijo, y con que los ayuntamientos asumieran las competencias que tienen establecidas. "Se conocen perfectamente los lugares donde se concentran los jóvenes a beber y si la Policía Local acudiera a esos lugares y pidiera el DNI a los chicos para comprobar que son mayores de edad".

Venta

José Santana, representante de los empresarios del ocio, ironizó sobre el hecho de que siempre se le echa la culpa a ellos y aseguró que si existieran buenas alternativas de ocio o deportes se acabaría con el botellón. El presidente de la Fecao aseguró que debe haber ocio para todos y a todas horas del día y negó que los establecimientos nocturnos vendan alcohol a menores a sabiendas. Indicó en este sentido, al igual que hizo el juez Fernández del Torco, que se ha producido un cambio de hábitos y que el alcohol que antes se dispensaba en las gasolineras, ahora se hace en los locales "24 horas" o en los propios supermercados. Santana, cuestionado sobre si una bajada en los precios de las copas puede contribuir a disminuir el consumo en la vía pública, indicó que los precios se han subido "precisamente para contribuir a la moderación en la bebida".

Emiliano Oliva, miembro del Sindicato de Estudiantes Canario, puso el acento en las contradicciones que se están produciendo en la sociedad, pues por un lado se intenta limitar esa conducta y por otro se multiplican los mensajes de incitación al consumo de bebidas alcohólicas. Apostó por situar lugares para practicar el botellón, pero siempre que no afecten a terceros, y otras medidas de ocio alternativas, de las que dijo sería aconsejable desarrollar no por la noche, sino a primeras horas de la mañana, de manera que pueda haber una oferta atractiva y que el propio joven se retracte de salir hasta altas horas de la madrugada.