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Un tinerfeño en los ALTARES

El Hermano Pedro será canonizado por el Papa Juan Pablo II el próximo 31 de julio en Guatemala y de esta forma se convertirá en el primer santo canario, después del acuerdo adoptado ayer por el consistorio de cardenales. La decisión fue recibida con el repique de campanas, que durante quince minutos tañeron desde la catedral de La Laguna

EL DÍA, S/C de Tenerife
27/feb/02 21:38 PM
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Poco antes de las doce del mediodía de ayer, hora de Roma, el consistorio de cardenales reunidos en el Vaticano y presidido por el Papa Juan Pablo II hacía pública la noticia que fue recibida por el repique de campanas desde la Catedral de La Laguna y que supondrá un motivo de inmensa alegría para todos los habitantes de Canarias, ya que el hasta ahora beato Hermano Pedro se convertirá en el primer santo canario el próximo día 31 de julio, en una ceremonia que presidirá el Papa en Guatemala, puesto que su Santidad estará esos días en Hispanoamérica.

El obispo de Tenerife, Felipe Fernández, que está en Madrid participando en la reunión plenaria de los obispos españoles, fue informado inmediatamente e invitó a todos sus diocesanos a dar gracias a Dios y a alegrarse por la pronta canonización. "El es - dijo - un regalo de Dios a la Iglesia y a la sociedad. Es una prueba de Dios". Con su canonización, precisó, "tenemos una certeza que no disponemos sobre ningún otro canario". "Pedro de Betancur es un testigo de Dios reconocido por la Iglesia. En él tenemos un ejemplo y un intercesor del que, gracias a Dios, ya tenemos experiencia en nuestras Islas porque, a lo largo de los siglos, muchos han ido a la cueva que lleva su nombre pidiendo gracias y dando gracias. Al decir un testigo de Dios pienso también en los no creyentes, a quienes esta figura puede descubrir la presencia de Dios en medio de su pueblo, porque su vida y su obra son inexplicables sin la gracia del Espíritu de Dios".

Continente americano

Desde hace ya algunos meses, en la Diócesis se tenía la noticia de que se barajaba la posibilidad de que la ceremonia de canonización se desarrollara en el continente americano, concretamente en Guatemala, donde falleció el Hermano Pedro, y donde goza de una muy arraigada devoción. Al respecto, el prelado nivariense declaró que "nos hubiera gustado que fuese en Roma, un lugar más cercano a nosotros, pero sabemos ser generosos y, por supuesto, aceptamos esta decisión con devoción filial a Su Santidad, que ha tenido que valorar muchas cuestiones antes de decidirse junto a sus calaboradores. Hoy compartimos con los guatemaltecos que un santo de esta tierra sea tan querido y sentido como propio por otras tierras. Es un día éste para la alegría y nada debe empañarla. Lo realmente importante, con independencia del lugar de canonización, es que pronto Canarias contará con el primer santo en su historia, un hombre nacido en Tenerife y que es ya patrimonio de la historia de la Iglesia Universal".

Aprovechando la noticia de la canonización del Hermano Pedro, monseñor Felipe Fernández desea hacer una invitación a todos para que "conozcamos mejor su vida y su obra. Nunca se conoce suficientemente a un santo, siempre queda mucho por descubrir de ellos". Dijo que el Hermano Pedro es el más conocido en Canarias. "Su nombre - prosiguió - pondrá ahora en manos de todos los instrumentos necesarios para profundizar en un mayor y mejor conocimiento de su obra, de su vida y de las razones que le inspiraron a llevar una existencia tan singular, de la que yo destacaría su piedad y caridad. Su trato con Dios y su experiencia de Dios, son modélicas. Y también su caridad, su servicios a los más pobres y necesitados". El obispo piensa que el Hermano Pedro nos enseña que la piedad verdadera conduce a la caridad y que la caridad verdadera se alimenta en la piedad.

La Diócesis de Tenerife ha realizado, en los últimos años, un notable esfuerzo por dignificar los lugares relacionados con el Hermano Pedro, especialmente la visita a su cueva, cuyo entorno ha sido rehabilitado y donde cada semana se celebra la eucaristía. En este aspecto, ha sido de agradecer la colaboración de instituciones como Aena, los ayuntamientos del Sur o el Cabildo de Tenerife. Nuevos proyectos están en la mente de los responsables diocesanos para mejorar aún más éste y otros espacios.

La canonización

Fernández confirma que asistirá sin duda a la ceremonia de canonización del Hermano Pedro. "Y me gustaría hacerlo - comenta - , acompañado por un buen número de diocesanos. Uno de nuestros sacerdotes, Julián de Armas, trabaja ya desde hace meses en la organización de una peregrinación diocesana". El prelado quisiera que todos los que puedan valoren la posibilidad de tomar parte en ella, a pesar de que la lejanía del lugar de destino suponga un inconveniente no menor para muchos. Ese día, según el obispo, se debería notar ante el Papa que los canarios quieren al Hermano Pedro y que se alegran por su canonización. "Es una experiencia inolvidable - añadió - participar en un evento de este tipo. Yo mismo he estado en otras canonizaciones y he estado en diócesis que cuentan con santos a los que se tiene gran devoción, pero es la primera vez que estaré en una ceremonia en la que reconoce la santidad a un hijo nacido en las tierras a las que sirvió como pastor".

Felipe Fernández considera que "será un momento de gran felicidad para mí, y me gustaría compartir esos sentimientos con muchos canarios que ese día estén presentes, junto a otros miles de creyentes, en la eucaristía en que se hará verdad lo que tanto se había deseado. Confía en que las administraciones públicas sean sensibles también a la importancia de este acontecimiento.

Un día, el de ayer, que muchos tinerfeños llevaban esperando hacía mucho tiempo.