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La vergüenza de la Ladera de Martiánez

Es al menos la tercera vez que los equipos de emergencia deben realizar un importante despliegue para rescatar a alguno de los indigentes que malviven en un estanque repleto de basuras y excrementos ubicado en este paraje de Puerto de la Cruz, ante la pasividad de las instituciones.

RAÚL SÁNCHEZ, Puerto de la Cruz
10/mar/02 21:47 PM
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RAÚL SÁNCHEZ, Puerto de la Cruz

La historia se repitió, una vez más, en la portuense Ladera de Martiánez. Policía Local, bomberos, asistencias sanitarias y personal de Ayudas en Emergencias Anaga (AEA) tuvieron que acudir a rescatar a uno de los residentes en un estanque vacío, repleto de basura y excrementos, ubicado en este espacio natural y de interés histórico, al menos sobre el papel.

Es al menos la tercera vez que los servicios de emergencias deben realizar un importante despliegue para auxiliar a alguno de estos indigentes extranjeros, a pesar de que las autoridades locales e insulares tienen sobrada constancia de que en un estanque maloliente residen sin las mínimas condiciones de salubridad entre tres y cinco personas, acompañadas por otros tantos perros. Ayer hubo que auxiliar a un varón de mediana edad, con problemas de alcoholismo, que se encontraba enfermo y con el cuerpo cubierto de llagas.

Indignación

La indignación entre los encargados del rescate fue mayúscula al comprobar que los médicos se negaron a examinar a este individuo antes de su auxilio, a pesar del mal estado que presentaba, lo que les obligó a llevarlo hasta la carretera sin tener la certeza de que su salud no se ponía en peligro.

Varios vecinos y un grupo de jóvenes escaladores que practican deporte en la zona también mostraron a EL DÍA su enfado: "Esta gente lleva más de cinco años malviviendo en la ladera, sus perros molestan a la gente que pasea por allí, tiran todo tipo de basuras, viven entre sus propios orines y excrementos y el olor es insoportable", denunciaba uno de ellos.

"Incluso hemos tenido que tirar zotal por la zona, para evitar los malos olores", aseguraban.

Al termino del rescate, uno de los residentes en este insalubre "albergue para extranjeros", trataba, sin éxito, de dar las gracias a los equipos de emergencia, hastiados de volver una y otra vez a este lamentable escenario.

De la indignación de policías, sanitarios, bomberos, vecinos y deportistas tiene mucha culpa el Ayuntamiento de Puerto de la Cruz y el Cabildo de Tenerife, que llevan más de cinco años "pasando" de este enorme lunar en una de las joyas de la ciudad turística.