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La holandesa que asesinó y descuartizó a su hija de 4 años será juzgada por parricidio


EFE, Amsterdam
28/mar/02 9:35 AM
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La holandesa Wanda Rikkers, madre de la niña de cuatro años asesinada y despedazada en Holanda, que fue extraditada por España tras el asesinato, será acusada por parricidio junto con Michel Jansen, el hombre con el que convive, informaron ayer fuentes judiciales.

El Ministerio Fiscal, que lleva seis meses investigando el caso con una veintena de agentes, ha llegado a la conclusión de que existen pruebas suficientes para acusar a ambos, pero no ha querido dar más detalles por el momento, según la agencia de prensa ANP.

Su primera comparecencia ante el juez se producirá el próximo 24 de abril, aunque el comienzo del juicio se puede prolongar todavía algunos meses más, ya que Rikkers y Jansen serán internados en un centro para investigar su estado psíquico.

La pareja fue extraditada por las autoridades españolas el pasado mes de enero después de ser detenida en Murcia, a donde había huido.

Las investigaciones policiales comenzaron tras el hallazgo el pasado 27 de agosto, cerca de la playa de Nulde (Holanda), del tronco del cuerpo de una niña.

Posteriormente fue encontrada la cabeza, con el rostro desfigurado y la piel despojada con una cuchilla, y meses más tarde apareció una mano, restos que fueron hallados en varias ciudades holandesas ubicadas en un radio de más de cien kilómetros, y en el entorno de un lago, una playa y un canal.

El caso provocó una gran conmoción en Holanda y fueron decenas las llamadas que se recibieron cuando la policía logró reconstruir con complicadas técnicas el rostro de la menor y demandó ayuda a través de todos los medios de comunicación. Gracias a la colaboración ciudadana pronto se desveló la identidad de la que hasta aquel momento se conocía como la "niña de Nulde".

La Policía holandesa dio a conocer la identidad de la madre y su nueva pareja al resto de policías europeas, lo que permitió que se detectase en Murcia una furgoneta de la marca "Mercedes", que Rikkers y Jensen habían alquilado para abandonar el país. Las investigaciones llevaron a la Policía española a localizar la furgoneta, alquilada para salir de Holanda, donde fueron detenidos con la otra hija de Rikkers.