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Israel "secuestra" a Arafat

El Ejército judío atacó ayer el cuartel general del líder palestino. Yaser Arafat permanecía a última hora de anoche incomunicado, mientras la escalada de violencia aumentaba en los territorios ocupados de Gaza y Cisjordania. Los combates, en Ramala, se saldaron con la muerte de ocho palestinos y dos soldados israelíes.

EFE, Ramala
30/mar/02 22:11 PM
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El presidente palestino, Yaser Arafat, permanecía ayer asediado en su despacho rodeado por soldados y tanques israelíes, tras el bombardeo de su sede en Ramala por el Ejército de Israel.

El líder palestino se encontraba ayer en el edificio de su oficina, sin luz y conexiones telefónicas, junto a su asesor Nabil Abu Rudaina y el coronel Mohamed Daylan, jefe de la Policía Preventiva en la Franja de Gaza, quien no ha abandonado al "rais" desde que fuera confinado en Ramala por Israel el pasado 3 de diciembre.

El líder de la ANP, quien afirmó ayer que los israelíes "quieren tenerme cautivo, pero prefiero morir como mártir", pudo hablar por teléfono con los jefes de Estado de Egipto, Qatar, Arabia Saudí, Líbano y Marruecos, y con el jefe del Gobierno español y presidente de turno de la UE, José María Aznar, para pedirles su intervención en defensa de los palestinos, así como con el mediador estadounidense, Anthony Zinni.

En los alrededores del conjunto de oficinas de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), "Mukata", permanecían más de 60 tanques y blindados y tres de los inmuebles fueron demolidos por excavadoras israelíes, entre ellos la cárcel.

En estos combates se registraron dos muertos en las filas combatientes palestinas y cinco heridos, tres de ellos en grave estado, dijeron fuentes oficiales palestinas, aunque el total de palestinos muertos en ayer en Ramala ascendieron a ocho (siete agentes de seguridad y una mujer civil), así como dos soldados israelíes.

En el interior de la "Mukata" han sido detenidos 60 hombres, según el Ministerio de Defensa israelí.

"Enemigo de Israel"

Fuentes oficiales palestinas subrayaron que "la situación es muy grave, es crítica y tememos por la vida de Arafat", quien fue declarado por el primer ministro israelí, Ariel Sharon el pasado jueves, "enemigo de Israel".

También se registraron ayer combates en las cercanías del Hospital Central de Ramala, capital administrativa de la ANP, donde el Ejército de Israel cortó la electricidad.

Otro de los asesores de Arafat, Mohamed Rashid, acusó a Estados Unidos de conocer desde el jueves los preparativos de la ofensiva militar de Israel contra Ramala y de no haber actuado para abortarla. "Estados Unidos no frenó a Israel", aseveró Rashid.

El también ministro de Gobernación Local, Saeb Erekat, se reunió ayer en la ciudad cisjordana de Jericó con Zinni, quien le dijo que "ha sido instado por su Gobierno para que se quede y que haga lo que pueda para acabar con la violencia".

Erekat aseguró que "estamos convencidos de que Estados Unidos no ha dado la luz verde para llevar a cabo la ofensiva, pero diría que EEUU no ha dado tampoco la luz roja para que no la lanzara".

Disturbios y atentado

La toma de Ramala por las fuerzas israelíes coincidía con nuevos disturbios en la "Explanada de las Mezquitas" de Jerusalén ("Monte del Templo" para los judíos), donde agentes de la Policía israelí reprimieron con gases lacrimógenos a decenas de jóvenes palestinos que lanzaron piedras contra los judíos que rezaban ante el Muro de las Lamentaciones, al concluir los rezos en las mezquitas.

Casi al mismo tiempo, dos israelíes murieron en un nuevo atentado suicida palestino en el interior de un supermercado en el barrio Kiriat Yovel, de Jerusalén Oeste, habitado por judíos.

Se trata de una mujer y de un guarda de seguridad del establecimiento, quien había prohibido el paso a la suicida por considerarla sospechosa.

La atacante, que también murió como consecuencia de la deflagración, era una joven de 16 años del campo de refugiados de Dahaishe, en el distrito de Belén, y militante de las Brigadas de Al Aksa.

El primer ministro israelí, Ariel Sharón, advirtió ayer de que la ofensiva del Ejército en Cisjordania y Gaza durará varias semanas con el fin de destruir el poderío militar de las milicias palestinas.

Según el primer ministro, para alcanzar ese objetivo será necesario una acción militar a lo largo "de varias semanas", por lo que ha pedido a su pueblo cerrar filas en torno al Gobierno que él preside para afrontar las presiones.

A última hora de ayer permanencía reunido a puerta cerrada el Consejo de Seguridad de la ONU.