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Detrás de una carpeta, un damnificado

El Ayuntamiento abrió ayer dos oficinas de información y recogida de datos sobre los daños causados por el temporal del domingo.

6/abr/02 22:21 PM
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LOS DATOS
De todas las administraciones

El Ayuntamiento estableció ayer en sus oficinas de General Antequera y en San Andrés un servicio de recogida de datos sobre los daños causados por la catástrofe, que incluye los producidos en los comercios. Una comisión de evaluación determinará en su momento, y de acuerdo con las ayudas que establezca cada Administración, el valor de las indemnizaciones, explicó el concejal de Recursos Humanos, Dámaso Arteaga, añadiendo que el decreto que regula las ayudas del Estado "servirá de referente". La idea es "canalizar las ayudas ofrecidas con la información de que se disponga a partir de ahora", precisó, y citó que "el Cabildo cuenta con nosotros, por ejemplo, para entregar las ayudas más urgentes".

EL DÍA, S/C de Tenerife

Muebles, ropa, la vivienda en tera y hasta alguna que otra oficina que ha resultado afectada por las inundaciones constituyeron ayer el grueso de la declaración de daños registrados en las oficinas instaladas al efecto en el Ayuntamiento de Santa Cruz y en San Andrés.

Desde antes de las 16:00, hora prevista para la apertura, ya había personas esperando ante las puertas de las oficinas del Ayuntamiento, en la calle General Antequera, que tardaron algo en abrir.

Más evidente no podía ser el motivo de la espera, puesto que aferraban en sus brazos las carpetas con los documentos que atestiguan que las propiedades perdidas eran eso: propias, y las habían perdido.

Begoña y otra vecina acudían juntas para dar cuenta del peligro de derrumbre de sus viviendas en Los Campitos. Y es lo único que les queda. Otra joven, de Valleseco, había perdido todo los enseres de su casa, ropas y muebles, aunque no la vivienda, que ocupaba de alquiler. A su lado, Juliana relataba cómo vio flotar a su hija sobre una mesa, y que, para colmo embarazada, tuvo que salir por la ventana y nadando para abandonar el lugar junto a su marido y su hija, "y las ratas, negras y asquerosas".

Otra damnificada acudía a informar de los daños en un estudio de arquitectos que ocupa los bajos del muy dañado edificio Barlovento. Aunque fue la primera en destacar que antes habrá que atender las necesidades de quienes han perdido lo más básico, añadió que ahí "trabajábamos 15 personas que podemos quedarnos sin empleo". Francisco informaría poco después de que su casa en el Barranco de Santos ha quedado inhabitable, y por su familia así seguirá, porque "no pensamos volver", afirma.

Un total de cinco funcionarios voluntarios atenderán este servicio, en horario de 9:00 a 14:00 horas y de 16:00 a 20:00, incluidos hoy y mañana.