Actualidad
LO ÚLTIMO:
foto del aviso
El TSJC confirma la mayor indemnización por negligencia médica en España leer

Bonis asegura que la alerta respondió al protocolo fijado

El consejero de Presidencia e Innovación Tecnológica justificó ayer, en el pleno del Parlamento de Canarias, la labor del 1-1-2 en los sucesos acaecidos en Santa Cruz el domingo 31 de marzo y anunció una auditoría técnica para analizar el funcionamiento de los servicios esenciales.

EL DÍA, S/C de Tenerife
10/abr/02 22:27 PM
Edición impresa

El consejero de Presidencia e Innovación Tecnológica del Gobierno de Canarias, Julio Bonis, aseguró ayer que la declaración de la alarma por las fuertes lluvias registradas en Santa Cruz el domingo 31 de marzo se llevó a cabo según el protocolo establecido y siguiendo el Plan de Emergencias de la Capital.

Julio Bonis, que compareció en el Parlamento de Canarias, a instancias del Grupo Socialista y a petición propia, para explicar los acontecimientos acaecidos en Santa Cruz el domingo 31 de marzo y los días sucesivos, así como el funcionamiento de los servicios de emergencia, señaló que, teniendo en cuenta que la fuerte tromba de agua estaba localizada en Santa Cruz, sólo se activó el nivel uno de emergencia y que el responsable de tomar esa decisión era el alcalde capitalino.

En este sentido, justificó que la polémica generada en torno a este asunto se debió a que al director general de Seguridad y Emergencia, José Julián Isturitz, "se le entendió mal".

A lo largo de su intervención, además de dejar claro que el 1-1-2 había funcionado correctamente y de destacar el esfuerzo de Unelco, anunció la realización de una auditoría técnica para analizar el funcionamiento de los servicios esenciales y minimizar en el futuro las consecuencias de una tragedia de esta naturaleza.

Julio Bonis insistió en que el Centro de Coordinación y Emergencias (Cecoes) actuó ese día "permanentemente y sin interrupción", gracias a que "las salas operativas de Santa Cruz y Las Palmas funcionan en redundancia y ofrecen mayor versatilidad", y dijo que la cesión del grupo electrógeno de este centro a Telefónica había sido una decisión personal para solucionar el problema de que se habían caído 113 mil líneas telefónicas.

Aunque apuntó que "al Gobierno no le cabe la menor duda de que hay cosas que mejorar" y de que "se le puede acusar de muchas cosas", dejó claro que entre los reproches no se puede incluir el de "no tener sensibilidad con la seguridad".

Autocrítica por lo sucedido

A la hora de hacer autocrítica, Bonis reconoció que los edificios donde están situadas en estos momentos las salas operativas del 1-1-2 no son los mejores y adelantó que ya existen los preproyectos para construir dos nuevos inmuebles, uno en el parque tecnológico de Santa Cruz y otro en el de Telde, en Gran Canaria. También admitió que la información a los ciudadanos por parte del dispositivo de emergencia había sido uno de los fallos del domingo 31 de marzo.