Sucesos

Degüellan a un taxista en Santa Brígida y luego prenden fuego al coche

La víctima falleció cuando realizaba un servicio y cuya jornada había comenzado una hora antes. La Policía tuvo conocimiento tras una llamada en la que se alertaba de que el hombre se hallaba en peligro, si bien cuando llegó era demasiado tarde.

EFE, Las Palmas
10/abr/02 9:36 AM
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El taxista asesinado ayer cuando realizaba un servicio en Santa Brígida tenía 49 años y estaba casado, indicó el presidente de la Federación Regional de Trabajadores Autónomos del Taxi, Francisco Luis Mejías, que anunció la convocatoria de una manifestación por la muerte del compañero.

Mejías, que no quiso facilitar la identidad del fallecido, dijo que se trata de un trabajador asalariado, que, según informó un compañero de la misma emisora para la que trabajaba, "Eurotaxi", había comenzado el servicio una hora antes de que lo mataran, supuestamente degollado, pasadas las ocho de la mañana.

Las brigadas de la Policía Judicial y Científica investigan los hechos, de los que tuvieron conocimiento tras una llamada que se recibió en el 091 sobre las 08:15 horas en la que se indicaba que el taxista se hallaba en peligro, si bien cuando se le localizó fue demasiado tarde, indicaron fuentes del gabinete de Prensa del Cuerpo Nacional de Policía.

Las mismas fuentes señalaron que aún se desconoce al autor o autores de su muerte y que el vehículo que conducía el taxista ha sido trasladado a las dependencias de la Jefatura Superior de Policía en la capital grancanaria para proceder a la inspección ocular del automóvil, que fue hallado en un callejón de la carretera de Los Hoyos.

Rociado con gasolina

El taxi fue rociado de gasolina, en un aparente intento de prenderle fuego que no se llegó a consumar, y el cuerpo del conductor fue localizado a unos dos kilómetros del vehículo, en un camino vecinal próximo al Sabinal, indicó el compañero, quien dijo estar consternado por lo ocurrido.

El presidente de la Federación de Trabajadores Autónomos del Taxi, en un receso de una reunión con la concejala de Transportes de la capital grancanaria, lamentó lo sucedido y calificó de "brutal" el asesinato.

Recordó que no es el primer hecho de estas características que sufre el sector, pues hace cinco años asesinaron a un taxista en la capital grancanaria y posteriormente a otro en Lanzarote.

Mejías informó de la convocatoria de una manifestación para exigir más medidas de seguridad y más presencia policial en las calles de la ciudad y de las islas ante el crecimiento de la inseguridad ciudadana, que "quien más lo padece es el sector".

"Nos vemos imposibilitados para defendernos y pocas veces contamos con la solidaridad de la sociedad", manifestó Mejías, quien reiteró su exigencia al Ministerio del Interior y al delegado del Gobierno en Canarias, Antonio López, para que se refuerce la presencia policial en las calles, "que es la primera medida a aplicar".

Así mismo, indicó que habrá que avanzar en la instalación de mamparas de seguridad y del sistema de localización por vía satélite, GPS, ambos gratuitos porque están financiados por la Administración.

Explicó que en la instalación de las mamparas han surgido problemas porque se pierde la plaza delantera para el pasajero, por lo que se precisaría de vehículos más grandes, que "ni existen en el mercado, ni el sector, que en estos momentos atraviesa un momento difícil, dispone de medios para financiar".

Además, existen reticencias por parte de los usuarios a coger los vehículos con mamparas.

Según informó Mejías, en la capital grancanaria disponen de mamparas 350 vehículos y de GPS 450, mientras que el 75 por ciento de la flota carece de ambas medidas de seguridad, por lo que se hará hincapié para que ambos sistemas se hagan extensivos a todos.

La concejala de Policía, Tráfico y Transportes del Ayuntamiento de la capital grancanaria, Rosa Rodríguez, que abordó con los taxistas el problema de la implantación de medidas de seguridad en el sector, manifestó que tanto ella como el alcalde, José Manuel Soria, están consternados por lo sucedido, y que se ha trasladado a la familia el dolor que sienten.