Canarias

La Cámara exige que se inicie la reforma de la Constitución

El Parlamento de Canarias aprobó ayer, con la negativa del PP, una proposición socialista por la que se solicitará al Estado que el Senado se convierta en un órgano de representación territorial.

EL DÍA, S/C de Tenerife
11/abr/02 16:26 PM
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El Parlamento de Canarias aprobó ayer, con los votos a favor de CC, PSC y Grupo Mixto, una proposición no de ley por la que se solicitará al Gobierno Central que afronte una reforma constitucional para modificar las competencias, composición y sistema de elección del Senado.

El texto propuesto por el Grupo Socialista se "enriqueció" con una enmienda adicional de Coalición Canaria, con el fin de que en la reforma del Senado quede reflejada los hechos diferenciales existentes en el Estado, como la insularidad.

El diputado socialista Luis Fajardo Spínola destacó la necesidad de afrontar una reforma parcial del texto constitucional para "potenciar" las funciones de la Cámara Alta y que ésta se convierta en un órgano de representación efectiva de las comunidades autónomas.

Fajardo manifestó que en los 25 años de democracia el Senado se ha convertido en una Cámara "segundona" y "arrinconada" al no cumplir las funciones para la que fue encomendada.

Recordó que se han hecho "esfuerzos tímidos" de mejorar sus competencias con la creación de la Comisión General de las Comunidades Autónomas, pero subrayó que los senadores que representan a las autonomías conforman tan sólo una quinta parte de la Cámara.

El diputado socialista destacó que la búsqueda de un consenso entre los partidos es importante para afrontar la reforma constitucional, pero negó que su falta fuera condición suficiente para paralizar el proceso.

Luis Fajardo expresó que una mejor representación autonómica en el Senado podría ser la base para impulsar su participación en el derecho europeo y en las instituciones de la UE.

"Imprudente y demagógico"

La diputada del PP Carmen Nirva Macías fue tajante a la hora de mostrar la negativa de su formación a acometer una reforma de la Carta Magna. Manifestó que el PP no se opone a modificar el Reglamento del Senado, pero tildó de "imprudente y demagógico" abrir una reforma constitucional sin existir un acuerdo de mínimos. "Abrir el melón sin saber cómo cerrarlo generaría un período de inseguridad", aseveró.