Sucesos

Según los psiquiatras, el acusado del crimen de una italiana no padece trastorno mental

Ayer se celebró la segunda sesión del juicio popular en la Audiencia Provincial desvelándose que la sangre encontraba en la casa de la víctima era del procesado, que no sufre patologías y que golpeó a la mujer en varias ocasiones antes de estrangularla con sus manos.

EL DÍA, S/C de Tenerife
12/abr/02 9:36 AM
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Ayer se celebró, en la Audiencia Provincial tinerfeña, la segunda sesión del juicio con tribunal de jurado popular que ha de emitir un veredicto en el caso de un homicidio de una súbdita italiana ocurrido en el municipio de Frontera en El Hierro, el 14 de septiembre de 1999, al parecer a manos de un súbdito portugués de 34 años, que según los psiquiatras que comparecieron por la tarde, no padece ningún trastorno mental.

El fiscal pide trece años de prisión, la acusación particular califica el delito como asesinato con alevosía y ensañamiento y pide 50 años de cárcel, mientras que la defensa se decanta por la libre absolución.

El acusado había manifestado en su declaración que solía escuchar una voz que le hablaba y que cuando bebía se le "cruzaba un cable". "No detectamos patologías de tipo afectivo, es coherente y espontáneo. No presenta alteraciones de memoria ni demencia, siendo su capacidad de memoria buena. El paciente no presenta necesidad de tratamiento ambulatorio ni tiene, según nuestro primer informe y corroborado en el segundo, ninguna patología. Ni negó ni afirmó haber matado a la señora. A nosotros no nos mencionó que escuchara voces ni que hubiera sido objeto de brujería", manifestaron los dos psiquiatras que comparecieron para reafirmarse en sus informes sobre el estado mental del acusado.

Asimismo, los forenses que analizaron las muestras de sangre encontradas en el cuarto de baño, en el kimono y en una de las toallas que había en el suelo de la vivienda que ocupaba, en régimen de alquiler la víctima, concretaron que "la sangre encontrada coincide con la del acusado, aunque en la toalla hay mezcla de ADN de la víctima y del procesado".

Otros dos médicos forenses manifestaron que "la herida de la que queda cicatriz en el brazo derecho del acusado puede quitarle movilidad, pero no fuerza. El autor del estrangulamiento es diestro, aunque bien pudo haberlo cometido una persona ambidiestra".

En cuanto a la constitución física de la súbdita italiana fallecida por asfixia, los especialistas manifestaron que era una persona delgada, pero fuerte, en buen estado, pero demasiado bajita, aunque con un peso equivalente a su altura.

Las curiosidades

Durante la sesión se pudieron escuchar curiosidades como que "el estrangulamiento manual conllevó que la muerte de la mujer se produjera al cabo de unos minutos. Que a los médicos les llamó poderosamente la atención que la braga estuviera perfectamente colocada, pese a la discusión entre el agresor y la víctima, así como la causa de la muerte".

Por otra parte se descarta que se usara algún objeto para causar la muerte que no fuera las propias manos. El golpe en el cráneo se produjo contra el suelo y pudo haber sido, bien porque quería atontarla o bien porque quisiera matarla.

"Cualquier persona que está siendo estrangulada es lógico que intente defenderse. Antes de que acabara con su vida sufrió varios golpes, pero se descarta la violación. Lo más llamativo fueron las señales del cuello. En el codo tenía escoriaciones, además vimos un hematoma en el pómulo, otro cardenal en el tabique nasal. Su aspecto externo daba la impresión de una persona que había sido golpeada muchas veces. También tenía un golpe en la mandíbula y en los labios había sangre", dijo uno de los peritos.

Merodeaba a las mujeres

La dueña del Hotelito de Las Puntas, donde solía ayudar la víctima, manifestó ayer que "siempre bromeábamos con que el acusado solía merodear a las extranjeras que venían de vacaciones. Él solía ir por allí y daba la imagen de ir detrás de las mujeres. Siempre le consideré un chico normal y solía venir con un amigo suyo. A ella la quería muchísimo como a una hermana. Me ayudaba en mi trabajo y yo le pagaba el alquiler de su casa. El día anterior había venido y tomó en el bar unas copas" que se las sirvió la víctima para marcharse poco después. Según uno de los agentes que intervinieron en la investigación de los hechos, el acusado había estado llamando a una línea erótica de una cabina telefónica durante 45 minutos. Asimismo, según el informe provisional del fiscal, "al ver pasar en un coche a la súbdita italiana, la siguió hasta su casa y tras entablar una discusión" la estranguló.