Santa Cruz de Tenerife

Miguel Zerolo: "El patrimonio real de una ciudad está en sus habitantes"

El alcalde y el director general de CajaCanarias pronunciaron ayer sendos discursos emotivos y brillantes con motivo del pregón de las Fiestas de Mayo.

EL DÍA, Santa Cruz de Tenerife
19/abr/02 22:48 PM
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Ayer, antes de que leyera el pregón de las Fiestas de Mayo Álvaro Arvelo, director general de CajaCanarias, el alcalde de Santa Cruz, Miguel Zerolo, se dirigió al numeroso público que llenaba el Salón de Plenos del Consistorio capitalino con las siguientes palabras:

"Yo pensaba, hace tiempo, que el patrimonio de las ciudades se podía observar a simple vista. Entendía que la arquitectura, el trazado urbano, las plazas y rincones, las fuentes y arboledas, los valores culturales, los museos y las bibliotecas, conformaban el patrimonio de una ciudad. Pero con el paso de los años y con las más recientes experiencias he aprendido algo importante: que el patrimonio real de una ciudad está en sus habitantes, en el espíritu de su pueblo, en la fortaleza y la grandeza de unos ciudadanos que son los que ponen sangre y músculo, los que ponen alma y nombre a la ciudad en que viven.

Esta capital de Santa Cruz de Tenerife ha demostrado a lo largo de su ya dilatada existencia que en el subsuelo de su geografía física existe otra geografía humana más compleja, más rica, más importante. En la historia de Santa Cruz, en su heráldica y en su acervo, están reflejados los actos heroicos que han protagonizado sus habitantes, su conducta ejemplar ante las adversidades a las que ha tenido que enfrentarse para poder ser lo que es hoy.

Resistencia

Hace muy pocas fechas, Santa Cruz resistió el embate de una calamidad, de una catástrofe que nos arrebató un trágico saldo de vidas humanas. En sólo unas horas se desataron sobre esta Capital las fuerzas de la naturaleza que dejaron tras de sí un paisaje desolado, fracturado, familias sumidas en el luto por la pérdida de un ser querido, casas destruidas, bienes arrastrados por las aguas. Hoy estamos de luto. El mes de mayo en Santa Cruz va a ser, más que nunca, un mes de cruces y de silencios. No hay espacio ahora para la fiesta porque aún tenemos muy cerca el recuerdo de los que ya no están con nosotros y de esas familias que aún están intentando recuperarse del golpe.

En estos momentos de adversidad, ha surgido lo mejor de este pueblo del que hoy más que nunca me honro en ser alcalde. En nuestras calles anegadas de agua, entre el barro y la desesperación, hemos sido testigos de actos de heroísmo, de solidaridad y de generosidad. Supimos luchar para auxiliar a nuestros conciudadanos en las horas más negras y difíciles y hemos sabido apretar los dientes y arrimar el hombro para sacar adelante a la ciudad y devolverla a su paisaje natural eliminando los rastros de la destrucción y el desorden.

Y si fueron importantes aquellos que con abnegación lucharon para evitar que la vida de nuestros ciudadanos corrieran peligro, policías locales, bomberos, voluntarios de protección civil, cruz roja, policías nacionales, guardias civiles, miembros de las Fuerzas Armadas o ciudadanos anónimos, no ha sido menos importante la colaboración de empresas y ciudadanos, de administraciones y entidades públicas, en los días que siguieron a la tempestad en esa otra lucha silenciosa para conseguir que nadie se quede sin ayuda, que ninguna familia quede sin compensación por las pérdidas materiales que ha sufrido, que esta ciudad siga adelante sin olvidar, porque no es posible ni cabe el olvido de las muertes y el sufrimiento, pero con la vista puesta en el futuro, en la necesidad de volver a ser y a soñar con ser la gran Capital en que queremos convertir a Santa Cruz.

Encuentro con las raíces

Este acto debería ser el preámbulo de un mes de fiestas. Pero no lo es. Hemos querido convertir este acto en un encuentro con las raíces de Santa Cruz. Por acuerdo expreso de todas las mujeres y hombres que representamos al pueblo de Santa Cruz, hemos querido que el mes de mayo sea un mes de silencio, de reflexión, de recuerdo, que nos sirva para llorar a los que ya no están y que nos sirva también para reponer el alma herida de Santa Cruz ante los años de trabajo y esfuerzo que aún nos esperan.

La vida sigue. Lloremos por aquellos miembros de nuestra gran familia que ya no están. Y pensemos que el mejor tributo que podemos rendirle es aprender de las experiencias pasadas, trabajar para prepararnos mejor aún ante las adversidades que nos pueden esperar a la vuelta de los años y ser capaces de hacer de Santa Cruz la gran ciudad que ellos querían para sus hijos, que ellos querrían haber vivido con nosotros.

Álvaro Arvelo, parte del alma y del Patrimonio de Santa Cruz

Hoy, en este salón de plenos, van a sonar otras palabras distintas a las mías. Palabras de un hijo de Santa Cruz. Hemos deseado que esas palabras llegaran hoy hasta nosotros. Porque es importante que sigamos oyendo hablar de Santa Cruz de Tenerife, de su pasado, de su presente y de su futuro. Álvaro Arvelo Hernández es parte de esa alma colectiva de la ciudad, de ese patrimonio humano, intangible, de esta gran Capital. Este licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales y Profesor Mercantil, es el ejemplo del trabajo silencioso, de la entrega abnegada, del patriotismo y la voluntad de servicio a los ciudadanos. Su carrera profesional está ligada a la Caja General de Ahorros de Canarias donde ha desempeñado diversos cargos en las áreas de intervención, asesoramiento técnico de oficinas y administración. Fue director general adjunto desde 1986 a 1988 y es, desde el año 1988, el director general de nuestra Caja. Pero es algo más, es uno de los pilares sobre los que se ha vertebrado la creación de una Caja moderna y competitiva, una entidad de crédito que hoy puede llenar de legítimo orgullo a los ciudadanos de Santa Cruz de Tenerife. Álvaro Arvelo es presidente y miembro del consejo de administración de diversas sociedades, miembro del consejo de administración de la Confederación Española de Cajas de Ahorro, ha sido ponente y profesor en diversas convenciones y foros empresariales y goza de un merecido prestigio en el mundo empresarial y bancario de nuestro país. Su inquebrantable seriedad, su capacidad de trabajo, su devoción absoluta por la Caja de Ahorros, es el marco en el que se mueve una personalidad humana singular, un hombre de nuestra tierra, ejemplar en su trayectoria profesional, siempre preocupado porque la Caja sea un motor que impulse el desarrollo económico de los pequeños y medianos empresarios y ciudadanos de Tenerife.

Hoy, que estamos de luto. Hoy, que seguimos recordando a los que nos fueron arrebatados. Hoy, que Santa Cruz empieza a recuperarse de las heridas físicas que hemos sufrido hace muy pocos días, es un honor para este salón de plenos tenerles a todos ustedes aquí y es un gran honor poder escuchar a un ciudadano ilustre de Santa Cruz de Tenerife hablar sobre sus vivencias y experiencias, sus reflexiones e inquietudes, sobre esta Capital. Ilustrísimas autoridades, compañeros de corporación, señoras y señores, ciudadanos de Santa Cruz de Tenerife, le cedo la palabra a Don Álvaro Arvelo Hernández".