Cultura y Espectáculos
LEANDRA ESTÉVEZARTISTA Y COMISARIA DE MUESTRAS

"Aún queda mucho por hacer en memoria de Borges Salas"

La Recova acoge un nuevo espacio artístico que lleva el nombre del maestro tinerfeño, cuya obra perdura como una de las grandes contribuciones de Canarias al arte visionario del siglo XX.

EL DÍA, S/C de Tenerife
21/abr/02 19:52 PM
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El amenazador silencio que acompañó durante buena parte de su vida a Francisco Borges Salas parece haberse extendido a la época actual. La apertura de una nueva sala de arte con su nombre, en pleno centro de la Capital, apenas ha gozado de difusión y los fantasmas que han conspirado contra la memoria del maestro han salido tímidamente de sus arcones para recordar ese cruel ostracismo.

Sin embargo, Borges esta vivo. Y no sólo por la sala que Santa Cruz le ha dedicado, sino por la pervivencia de su obra, una de las grandes contribuciones de Canarias al arte visionario del siglo XX. La exposición antológica, abierta hasta el 30 de abril, tiene como comisaria a la artista y profesora Leandra Estévez.

- ¿A qué atribuye el tardío reconocimiento?

- Seguramente al desconocimiento de su existencia y de sus valores artísticos. Hablamos de un autor fundamental, de un dibujante de excepcionales dotes, el más importante de Canarias. Los reconocimientos casi nunca son bastantes, pero en vida disfrutó de algunos, como el ingreso en 1972 como Académico de Número de la Real Academia de Bellas Artes de San Miguel. También en marzo de 1993, un año antes de morir, se le concedió la Medalla de Oro de Canarias, y en junio de ese mismo año el Título de Hijo Predilecto de la ciudad. Ocho años después de su óbito el Ayuntamiento de Santa Cruz vuelve a romper una lanza inaugurando el Espacio Borges Salas y acompañando el evento con una exposición retrospectiva. Pero aún queda mucho por hacer en su memoria: Borges nunca logró, por ejemplo, el Premio Canarias.

- ¿Cuáles son las causas de la persecución que sufrió?

- En torno a su vida y su obra se tejió una tupida leyenda negra, alimentada por absurdos celos y rencores. Por otro lado, en los años más fecundos del artista la vida cultural de Tenerife estaba dirigida por círculos que poco o nada tenían que ver con él, me refiero a los surrealistas integrantes de "Gaceta de Arte" o a los Pintores Independientes Canarios. No se debe culpar de su proscripción al Régimen, sino a algún oscuro e indeseable personaje que temía al artista y que, al amparo del poder, colaboró en la confusión, el miedo y el ensañamiento. La forma empleada fue la extorsión y la amenaza de detención, por lo que Borges tuvo que huir con su familia. Cuando regresó se recluyó voluntariamente en su domicilio, porque ya nada volvió a ser igual para él.

- ¿Fue Borges el artista que mejor aplicó los principios del grabado a la pintura?

- No. Él era básicamente un escultor. Técnicamente no aportó grandes innovaciones al mundo del grabado y la estampación, pero fue un importante grabador gracias a su dominio del dibujo. El grabado es un procedimiento exigente, válido sólo para los mejores dibujantes, para pacientes alquimistas, para artistas integrales. Borges era todo eso. Y aun sin haber destacado como pintor, escultor, miniaturista, caricaturista, ilustrador o tallador, tenía méritos en este campo para haber sido conocido únicamente como grabador.

- ¿Qué recuerdo guarda de su persona?

- Le conocí en la primavera de 1989. Borges era un hombre poco hablador y poseedor de una vasta cultura. Me llamó la atención su conversación fluida, su saber, su poderosa personalidad, sus manos de dedos alargados y delicados, más propios de un modisto o de un músico que de un escultor. Miraba de frente y transmitía una gran humanidad.

LEANDRA ESTÉVEZARTISTA Y COMISARIA DE MUESTRAS