Sucesos

Un ex alumno mata a 17 personas en un instituto alemán y se suicida

Entre las víctimas se encuentran dos niñas, trece docentes, una secretaria y un policía, así como el propio asaltante.

EFE, Berlín
27/abr/02 9:37 AM
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Un ex alumno de 19 años, fuertemente armado y cegado por la venganza, provocó uno de los más graves baños de sangre en una escuela europea, con el balance de 18 muertos, entre ellos dos niñas, 13 docentes, una secretaria y un policía, así como el propio asaltante, que se suicidó al sentirse acorralado.

El sentimiento de rechazo por haber sido excluido del examen final de bachillerato fue, al parecer, el detonante de la tragedia ocurrida ayer en el instituto de enseñanza secundaria Johann Gutenberg de Erfurt (este de Alemania).

Armado con una pistola y otra arma de gran calibre, el ex - alumno irrumpió en el centro escolar, del que había sido excluido unos meses atrás, justo el día en que sus antiguos compañeros realizaban la prueba de la que él había sido eliminado.

Su objetivo era, en primera línea, el profesorado, y tras irrumpir en el instituto abrió fuego a quemarropa contra algunos docentes.

Tras la llegada de la Policía, cinco minutos después de que el conserje alertara por teléfono de que "en la escuela se está disparando", se produjo una segunda ola de disparos a ciegas y el terror se extendió por el centro.

Siguieron cuatro horas de pánico hasta que el contingente policial desplazado a la zona evacuó a los últimos 180 estudiantes - del total de 750 del centro - que habían permanecido en su interior.

Los alrededores del instituto, rodeado por un hermético cordón policial, se habían poblado de familiares angustiados, equipos sanitarios y cámaras de televisión.

Durante esas horas, los canales públicos y privados difundieron la imagen de un cartel con la palabra "Hilfe" - "Socorro" - colgado de la ventana donde una veintena de estudiantes se había refugiado. Otros mandaron mensajes de auxilio con sus teléfonos móviles.

El alumno excluido se suicidó, solo en una sala, al sentirse acorralado por la Policía. Pero tardó aún bastante en levantarse la alarma, ya que durante horas se había hablado de varios asaltantes y se temía que éstos siguieran en el edificio.

Fue necesario peinar el edificio hasta descartar esa posibilidad. Una hora después de la liberación de todos los estudiantes, ocurrida sobre hacia las 15 locales (13:00 GMT), el jefe de la Policía de Erfurt, Manfred Grube, apuntó aún que el rastreo en busca de hipotéticos cómplices continuaba por canalizaciones y solares adyacentes.

Lo que la Policía halló dentro del instituto superó, con creces, la magnitud de lo que se temía. De la estimación inicial de entre tres y cuatro muertos se saltó a dieciocho: dos niñas, 9 profesores, 3 profesoras, la vicedirectora del instituto y una secretaria, además del policía y el supuesto agresor.

Sus cuerpos yacían por todo el edificio, tanto en la puerta de acceso como en los retretes y pasillos, en un escenario que el policía calificó de "horripilante".