Tenerife

Perrallas e histrionismos: Tenerife y el Archipiélago decaen


28/abr/02 12:02 PM
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TIEMPO HACE QUE ADVERTIMOS en EL DÍA sobre la avalancha de inmigrantes hacia Canarias. Mostrábamos y hemos seguido difundiendo la inquietud cívica por los flujos, imparables, esclavistas y trágicos de los subsaharianos; y tampoco edulcoramos las desazones del pueblo isleño, cada día más intensas, debidas a un segundo descontrol: el de los "documentados" que arriban en sigiloso tropel a los puertos y aeropuertos de las Islas porque aquí nadie fija topes. Aún.

A falta de previsiones, cuando menos, ¿ha habido respuestas diáfanas, puntuales y acompasadas a la gravedad del fenómeno? ¿Están en marcha soluciones de urgencia, planificadas, asistenciales, humanitarias, diplomáticas, operativas, justas... ante el tráfico criminal de las pateras, en el que se sacrifican vidas humanas, continua e impunemente? ¿Cuántas acciones, persuasivas y de disuasión, podemos dar por culminadas con éxito en las costas marroquíes y frente a los malditos negocios mafiosos y de extorsión en las dos orillas?

¿Tendremos que resignarnos al fatalismo del infortunio inevitable? ¿Por qué?

FUE BIEN CRIADO EL CONSEJERO Marcial Morales, cuando el miércoles 24 en el Parlamento expresó condolencias por los últimos doce africanos ahogados. Las cosas como son. Sin embargo, el titular de Empleo y Asuntos Sociales del llamado Gobierno de Canarias, ¿no desmadró su habitual candidez, en cuanto se puso en trance de "exigir" a Marruecos, y "con contundencia" - cuidadito, Mohamed VI; Abderramán Yussufi, cuidadito - la paralización de "esta sangría que empobrece a los pueblos y engaña aún más a las personas"? Qué actorazo.

Teatralidades aparte, a la altura de estas fechas, nosotros ni creemos ni dejamos de creer en que los compromisos recién aprobados incluso en la Cámara Baja y en la Unión Europea depararán los precisos remedios, urgentes y a medio plazo. Porque algunas de las propuestas, ¿no son tardías, etéreas, generalistas y descoordinadas?

¿Negamos buena voluntad a CC-PP en la proposición que sacaron adelante el martes en el Congreso? No. Pero el rechazado texto socialista sí era concreto y apremiante. Y sólo hay "luz verde" parlamentaria para que en la Subcomisión de Inmigración de las Administraciones estatal y autonómica se presenten iniciativas exactas, a mediados de mayo. ¿A ejecutar, cuándo? ¿Con qué presupuestos proporcionados a la excepcionalidad y magnitud del panorama?

¿MIENTE EL DELEGADO del Gobierno para la Extranjería y la Inmigración? Pues, tampoco. No obstante, D. Enrique Fernández-Miranda, bastante ajeno a la inteligencia política de su señor padre, D. Torcuato (q.e.p.d.), continúa enriscado en estadísticas y proporcionalidades mesetarias que no rezan, en absoluto, con las crudas singularidades canarias del conflicto.

Mas, no reduzcamos la parsimonia del Reino de España en las enmoquetadas neuronas ducales. La imposición, con ribetes coloniales, de que parte de la antigua cárcel "Tenerife 1" haya de convertirse en albergue de acogida desvela falta de diálogo con el Ayuntamiento de esta Capital del Archipiélago. Las sinceras declaraciones del alcalde Miguel Zerolo Aguilar, publicadas ayer en EL DÍA, demuestran prepotencia matritense y abonan otra sospecha: ¿es que el Gabinete Aznar aún no es consciente de que el incontenido alud migratorio hacia esta reducida Comunidad Atlántica ha de ser asunto, inaplazable, de Estado y de la Unión Europea?

¿Van a explicarnos cómo sancionará la UE a los países que promueven la salida de sus desesperados? ¿Represalias, si Francia, por privilegiar a la monarquía alauí, la ahijada histórica del Elíseo, hasta le hace la pirula a la ONU en el contencioso del Sáhara y concita el amparo del presidente Bush, ya estimulado por los intereses petroleros en la zona? ¿Defensa gala de fronteras de los "Quince", con el antecedente del chalaneo tomatero en perjuicio de Canarias? ¿A quiénes deberían distraer tantos histrionismos, casi de perralla?

DECAEN, SÍ, LAS SIETE ISLAS. Y Tenerife, a pasos agigantados; salvo en el arduo quehacer que les es permitido al Cabildo, a los Consistorios y a contadas Consejerías, medio acomplejadas éstas por los abusos hegemónicos de una ICAN de G. Canaria, napoleónicamente centralista, osada y antitinerfeña.

Pendientes de que se depuren las irresponsabilidades consejeriles, políticas, etc., flagrantes, al parecer, en la catástrofe del 31 de Marzo, los Gobiernos ni pueden ni deben retrasar las descentralizaciones isleñas en infraestructuras meteorológicas, en dotaciones preventivas y de seguridad y en otras áreas. O Nivaria desfallecerá, desposeída de raleras de autoridad propia, no adulterada.