Internacional
LO ÚLTIMO:
foto del aviso
Archivan la investigación del título de Casado en Administración y Dirección de Empresas leer

Chirac y Le Pen, ante el acto final de la carrera electoral por el Elíseo

Entre ambos candidatos, unos 41 millones de franceses están llamados hoy a escoger el jefe de Estado que conducirá los destinos de Francia los próximos cinco años.

EFE, París
5/may/02 23:19 PM
Edición impresa

El neogaullista Jacques Chirac y el ultraderechista Jean-Marie Le Pen protagonizan hoy el acto final de esta sísmica carrera al Elíseo, en la que se ha evidenciado la crisis de las instituciones y la erosión de la imagen de los políticos en la sociedad.

Entre Chirac y Le Pen, unos 41 millones de franceses están llamados a escoger el jefe de Estado que conducirá los destinos de Francia los próximos cinco años. A pocas horas de que caiga el telón, los espectadores ya estaban casi seguros de que Chirac ganará esta batalla por el Elíseo.

Lo único que no saben es qué resultado tendrá Le Pen, cuál será el nivel de abstencionismo - once millones en la primera vuelta del 21 de abril - o cuál será el comportamiento de los votantes de izquierda, huérfanos del descalabrado candidato socialista y primer ministro saliente, Lionel Jospin, desbancado en la primera vuelta.

Tras denunciar un "gigantesco fraude electoral", Le Pen estimó el viernes que recoger más del 30 por ciento de los votos sería un "formidable" éxito para él, que ya pone su punto de mira en las elecciones legislativas de junio.

Abstencionismo

En cuanto al abstencionismo, podría ser bajo si prenden los insistentes llamamientos para que los franceses vayan a votar y si se tiene en cuenta el fuerte aumento de peticiones de voto por poderes constatado por el Ministerio de Interior.

Esa es la vía escogida por Jospin, quien mañana presentará su dimisión al presidente que salga hoy de las urnas.

La incógnita de qué pasará con el electorado de izquierda es difícil de despejar, pese a los llamamientos de sus dirigentes a "bloquear" a Le Pen y votar, por tanto, por Chirac.

Esos mismos líderes de izquierda, que se han empleado a fondo para disuadir a sus simpatizantes de usar guantes de goma o taparse la nariz con pinzas de la ropa al votar, - ya que sus papeletas podrían ser invalidadas - , no están dispuestos a dar tregua a Chirac.

Así, muchos de ellos y varias asociaciones, ya han citado a sus militantes en una concentración hoy, a partir de las 20.00, en la Plaza de la Bastilla u otros lugares de París, para preparar la llamada "tercera vuelta social", en alusión a los comicios legislativas del 9 y 16 de junio.

No lejos, en la Plaza de la República, los simpatizantes de Chirac están dispuestos a celebraran hasta el alba su eventual victoria.

Pocas horas después, si es reelegido, Chirac recibirá en persona la enhorabuena y la carta de dimisión de Jospin. Eso obligará a Chirac a nombrar mañana mismo o el martes a más tardar al nuevo primer ministro, quien a su vez formará un equipo gubernamental que preparará las Legislativas con el encargo de lograr una mayoría parlamentaria conservadora que evite una nueva cohabitación con la izquierda. El centroliberal Jean-Pierre Raffarin y el neogaullista Nicolas Sarkozy son los mejores situados para sustituir a Jospin si Chirac renueva en el cargo.