Sucesos

Dos años y medio de prisión por dos agresiones sexuales, una consumada y otra en tentativa

Los hechos ocurrieron en horas de la madrugada del 4 de mayo de 2001, en un bar de Los Cristianos. Un hombre de nacionalidad turca le tapó la boca a una mujer y la intentó meter en el baño de señoras; y, a otra después de golpearla, intentó llevarla a la playa para violarla.

EL DÍA, S/C de Tenerife
9/may/02 9:37 AM
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La Sección Segunda de la Audiencia Provincial tinerfeña ha confirmado el fallo en una sentencia dictada por el magistrado del Juzgado de lo Penal número Cinco de la Capital en la que se condenaba a un súbdito turco a dos penas que suman dos años y medio de prisión, así como el pago de dos indemnizaciones de 601 y 6.013 euros al ser considerado autor de dos delitos de agresión sexual, uno en grado de tentativa y otro consumado en la madrugada del día 4 de mayo de 2001, en un bar de Los Cristianos.

Según consta en la sentencia del caso "sobre las cuatro de la madrugada del 4 de mayo del año pasado, el acusado se encontraba en un bar de Los Cristianos, sito en un centro comercial cuando se abalanzó sobre una mujer cuando ésta salía del servicio de señoras, poniéndole las manos en la boca y cara para evitar que pudiera pedir auxilio y empujándola violentamente hacia el interior del cuarto de aseo con la intención de cerrar la puerta y abusar sexualmente de ella, sin llegar a conseguirlo al comenzar la víctima a gritar y acudir a socorrerla un empleado de seguridad del establecimiento, el cual expulsó al acusado del local".

Brutal paliza

Ese mismo día, pero alrededor de las cuatro y cuarto de la madrugada, cuando una de las camareras del bar había terminado su jornada y se dirigía a su casa por el paseo de la playa, el procesado se abalanzó sobre ella por sorpresa. "Se le echó encima por la espalda, la tiró al suelo y comenzó a agredirla brutalmente, dándole varios puñetazos y patadas, agarrándola por la cabeza y golpeándola contra el suelo, mientras trataba de arrastrarla hacia el muro con la intención de llevarla hacia la playa para abusar sexualmente de ella, colocándose encima de la víctima y realizando tocamientos en la entrepierna y en los muslos", dice el texto. Al percatarse de lo que estaba sucediendo, un ciudadano avisó a una dotación de la Policía Nacional que se encontraba próxima al lugar y nada más llegar los agentes, el acusado echó a correr, siendo alcanzado por los funcionarios.

A consecuencia de la agresión, la mujer sufrió una herida incisa en la zona occipital, hematomas, contusiones y erosiones, en diversas partes del cuerpo.

Asimismo también se le diagnosticaron heridas superficiales en quinto dedo de la mano izquierda, muñeca izquierda y puente nasal, presentando dolor en ambas mejillas a la masticación y a la movilidad de cuello y brazos. Dichas lesiones requirieron curas locales, dos puntos de sutura, vacuna antitetánica, analgésicos y ansiolíticos quedándole como secuelas una cicatriz en la región occipital y como secuelas psicológicas síndrome de estrés postraumático.

Con claras intenciones

En el texto legal se recoge que el primer delito de agresión sexual en grado de tentativa cuenta con la exteriorización de un ánimo libidinoso del sujeto activo, siempre y cuando se haya producido una acción violenta o intimidatoria. "En este caso se produjeron unos actos violentos inequívocos por parte del acusado, de los que se infiere un claro propósito de abusar sexualmente de la primera perjudicada. En la denuncia presentada por la mujer se recoge que está convencida de que su intención era violarla, ya que la esperó a la salida del aseo de señoras, empujándola hacia el interior, tras taparle la boca, no logrando su propósito por la rápida intervención del empleado de seguridad".

Seguidamente se cita en la sentencia, que ya es firme, que se califica como delito de agresión sexual consumado, el segundo caso, ya que ha existido, por parte del acusado, un ánimo lúbrico o libidinoso, al igual que la mediación de una violencia o intimidación y contra el consentimiento del sujeto pasivo.

En el texto legal se dice que se engloba el delito de lesiones en el de agresión sexual, dado que "se produjo simultáneamente al ataque sexual".

Por otra parte se dice que "este delito es consumado porque el acusado llegó a realizar tocamientos en diversa zonas erógenas del cuerpo de la mujer (entrepierna y nalgas), siendo bastante probable que, de no haber intervenido la Policía, la agresión sexual hubiese llegado al acceso carnal".

La primera de las víctimas se recoge que "estaba muy afectada por el episodio vivido y reconoció al acusado como la persona que la agredió". En la segunda agresión en la sentencia se dice que "las múltiples lesiones de la perjudicada denotan que fue objeto de una brutal agresión y el móvil de la misma no puede ser otro que el sexual.