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No hubo boicó y sí algún "listillo"

La jornada electoral en el campus de Guajara no se distinguió casi de otra habitual y sólo las camisetas publicitarias del SEC causaron algún revuelo entre los aspirantes estudiantiles.

EL DÍA, S/C de Tenerife
10/may/02 23:28 PM
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Se les esperaba y no llegaron o al menos no se hicieron notar. El denominado Comité por el Boicó a las Elecciones de la LOU fue el gran ausente en la jornada electoral vivida ayer en la Universidad lagunera. Sólo algunas pancartas recordaban al igual que en días anteriores la oposición a la LOU y a unos comicios celebrados al amparo de la ley. Por lo demás, la jornada transcurrió entre las nubes y claros climatológicos, y con una normalidad que podría decirse tediosa para alguien ajeno que trataba de encontrar emociones al margen del habitual ambiente estudiantil.

La única nota reseñable, sin llegar a la categoría de incidente, aunque sí molestó a los opositores, fue la presencia de seguidores del Sindicato de Estudiantes de Canarias (SEC) con camisetas amarillas alusivas a esta fuerza, que por estar en plena jornada electoral y ser ésta una de las candidatas, mereció el reproche y la queja ante la comisión electoral. Informado de la presunta irregularidad, este órgano decidió impedir que las camisetas del SEC se paseasen por las cercanías de las urnas, pero no pudo con la argucia de que no pidieran expresamente el voto, y sí mostraran un "no al radar de El Hierro", como así lo explicaron algunos de los responsables del sindicato estudiantil.

Otra opinión subrayada desde la representación del alumnado fue la desconfianza hacia los intereses que podrían ocultar la falta de urnas en algunas facultades o su ubicación en los departamentos en lugar de en el aulario donde se siguen las clases, y que podrían haber dificultado una mayor participación de los estudiantes.

Pese a todo, la coincidencia entre los distintos sectores aspirantes a estar representados en el Claustro acerca de la tranquilidad y alta participación con que discurrió la jornada, superó lo que eran prácticamente menciones a las incidencias antes citadas.

El almuerzo y las primeras horas de la tarde devolvían aún más si cabe el ambiente de apacibilidad al campus universitario, quizá ya más centrados sus pobladores en los planes nocturnos del jueves lagunero. Y aunque aún quedaba la jornada vespertina, ya nadie apostaba por que nada cambiara.