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COMENTARIO INTERNACIONAL ENRIQUE VÁZQUEZ

Las dos crisis


10/may/02 20:58 PM
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NO ES MUY ARRIESGADO SUPONER que sin el sangriento atentado del Hamas en Rishon Letzion el martes por la noche, el acuerdo pactado en el asunto de los palestinos de la iglesia de la Natividad en Belén no se habría deteriorado súbitamente: la prensa fue obligada a dejar el lugar, los autobuses desaparecieron y, lo que es peor, fue declarado en Belén el toque de queda...

El episodio no es muy importante en sí mismo y el arreglo, práctico, aunque suscitaba críticas en las áreas más militantes de la resistencia palestina y acusaba cesiones de las dos partes, alcanzaba el valor de un símbolo: algo acordado sin violencia, por fin. Y con la presencia de mediadores norteamericanos y europeos.

Pero el tono israelí cambió crudamente en cuanto el islamista suicida mató a quince ciudadanos israelíes: ambientalmente, el atentado dificultó la posibilidad de ver, al fin y al cabo, a 13 palestinos descritos por el gobierno israelí como terroristas, dejar el asedio bajo protección internacional rumbo a una expatriación sin consecuencias judiciales.

Por lo demás, en las horas del deterioro del arreglo y la vuelta de la tensión se daba por hecha una fuerte intervención en Gaza, con el doble argumento de que el kamikaze parecía ser oriundo de la franja y de que la primera fase de la operación "Muro de defensa" se concentró en Cisjordania. El primer ministro tenía a esa hora la ritual autorización del gabinete de seguridad para tomar las medidas de su gusto.

Tales medidas seguían a la decisión previamente anunciada por Sharon de interrumpir abiertamente los canales políticos negociadores en tanto la Autoridad Palestina no sea literalmente rehecha, el eufemismo encontrado para sugerir que con Yassir Arafat no hablará nunca.
COMENTARIO INTERNACIONAL ENRIQUE VÁZQUEZ